Querido diario: culpa

Creo que la culpa cuando somos madres y padres recae en el tiempo. El tiempo que pasamos con nuestros hijos, el tiempo que pasamos en familia. Y es que no es fácil, a veces, conciliar todo lo que hacemos con todo lo que queremos.

Nuestros hijos nos piden hacer cosas, y nosotros mismos, queremos llenar el tiempo que estamos con ellos, con cosas divertidas, paseos por el parque o la ciudad, excursiones al monte, aprender a patinar o a montar en bicicleta, ir al cine… Pero no siempre estamos con el mismo ánimo, por no decir, con nivel de energía.

Querido diario: culpa

Querido diario: culpa

Energía que intentamos tener siempre al máximo, ya que cuando ellos son pequeños, nos necesitan, quieren su tiempo de juego, su tiempo de aprendizaje, y su tiempo de cariño.

Y cuando estamos cansados o nos mostramos enfadados, sentimos culpa. Porque no podemos ofrecerles, en esos momentos, todo lo mejor, lo que ellos quieren, o lo que ellos necesitan.

También sentimos culpa, en su definición psicológica de “acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado” cuando hacemos o dejamos de hacer algo que sabemos que puede hacer daño. Se me ocurre algo así como un “me prometiste” y no cumplirlo. No hagamos promesas si sabemos o creemos que no vamos a poder cumplirlas, pero ni a tus hijos ni a tu pareja, familia o amigos.

Sentirse culpables por actos u omisiones, bien por tiempo, bien por responsabilidad, no es lo correcto. Intentemos llevar el buen camino, marcarnos metas y objetivos cuando se trate de nuestros hijos, y así, conseguiremos una buena armonía.

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13 thoughts on “Querido diario: culpa

  1. Tenemos agendas maratonianas y somos demasiado exigentes intentando llegar a todo. Y no se puede.
    El sentido de culpa y la exigencia van de la mano en nuestro caso. Pero somos conscientes de ello en casa y tratamos de mejorar.

    Besotes!

  2. Tienes mucha razón y hay padres que esto no lo saben gestionar y les arrastra. Es lo que tú dices se trata de llevarlo con armonía y de tomar decisiones meditadas para que luego no tengas dudas que te provoquen sentimiento de culpa, aunque esto en la labor de ser padres siempre está ahí, se trata de que no nos haga sufrir innecesariamente. Yo creo que partimos de la base que queremos lo mejor para nuestros hijos la difícil labor consiste en no pasarnos y convertirlo en una obsesión.

  3. Totalmente identificada con cada letra de este post. No es fácil llegar a todo, pero siempre nos ponemos el listón alto en esto de ser padres. A propósito de tus últimas frases, ayer salí de compras con mi marido en busca de reyes y el peque se quedó con los abuelos. Le prometí que le traería pegatinas y como no las encontré le compré otra cosa que le encantó, de las pegatinas ni se acuerda, pero yo me siento culpable de no haber cumplido. Ains, que difícil es esto…

  4. Pues si, la culpa es malísima!!! Jájjaa yo cuando me propongo hacer algo tipo; estudiar todos los días, ir a nadar dos dias correr uno etc, y no lo hago me siento también con culpa, como si me fallara a mi misma, un rollo jajaja

  5. Pingback: En Noviembre - Diario de Algo Especial

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