La historia de la letra H

Hace mucho tiempo, las letras vivían juntas en una ciudad. Un buen día, la letra H se fue de excursión al bosque.
Iba paseando, buscando champiñones, y jugando con las luces que se reflejaban de árbol en árbol. Y entonces, las primeras gotas de lluvia le cayeron encima.
Lo malo es que fue una gran tormenta, y aunque la letra H trató de encontrar un sitio seco, no lo encontró, y se mojó toda.

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Érase una vez… Cuentos con piedras

En el último cumpleaños de l’aînée, una de las madres le regaló una bolsita de piedras, para jugar al tres en raya. Y posteriormente, una bolsa de “érase una vez” con piedras pintadas para inventar historias.

Este último juego viene estupendo para desarrollar la creatividad y el lenguaje oral, así como la imaginación, ya que con una bolsa de piedras saldrán mil y una historias.

bolsa de piedras érase una vez

Bolsa de piedras “Érase una vez…”

En otro post hablaré de como podéis crear vuestra propia bolsa de piedras dibujadas, para hacer juegos tradicionales, como el tres en raya, o para pintar personajes y situaciones para crear historias, ahora me centraré en los beneficios de inventar historias y las diversas maneras en las que podemos utilizar las piedras.
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Recurso creativo: cuento con imaginación

Muchas veces hacemos ejercicios de imaginación que terminan olvidados en un cajón. Contamos historias a nuestros hijos, sobrinos, alumnos… Nos montamos un cuento de la lechera, o simplemente leemos y soñamos.

Una de las cosas que me gusta hacer con las Genovevas es contar historias. Y ahora que son un poco más grandes, montar un cuento entre las tres. Nos ayuda a despertar la imaginación, a mostrar curiosidad y a conocer hábitos y costumbres. Continue reading

150 palabras: El colegio (lápiz, mochila, fruta)

Abrió la mochila con una mano, mientras con la otra mordía aquella deliciosa fruta. Intentaba encontrar un lápiz entre los cuadernos de música y matemáticas.

“A ver como consigo meter esas tres palabras en una redacción” pensaba el adolescente. “Podría comenzar con érase una vez… No, demasiado común. Había una vez… Tampoco, suena a cuento infantil.”

Cierta noche, las historias de aquel libro tomaron forma. Entre sus hojas, aparecieron caballeros de letras con un lápiz como espada. También se formaron princesas sonrojadas como frutas de la pasión, y algún que otro dragón perdido, que terminó ahogado en la profundidad de la mochila donde el niño guardaba el libro.
Nicholas_RiggDicen que cada historia contada guarda un trocito de alma de aquel quien la lee. Esa noche, se hizo realidad. Y lo que había leído antes de dormir siguió cobrando vida en sus sueños. A la mañana siguiente, solo tuvo que redactarlo.

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