Lápices, inspiración y tiempo

Le llamaban Don Manuel. Era uno de los vecinos más conocidos de aquel distrito. Ahora, con casi 80 años, era un hombre reconocido no sólo en su ciudad natal, sino también en todo el país. Don Manuel era un escritor de éxito, aunque sus principios no fueron demasiados sonados.

Sus comienzos como escritor fueron más bien tristes. Escribía relatos cortos, de pocas páginas, ideas buenas, pero mal encadenadas, los editores le decían que ya le llamarían. Estuvo a punto de dar marcha atrás en su idea de ser escritor.

Pero entonces, llegó a esa papelería. Entró por curiosidad, los globos de colores del escaparate, y los numerosos cuadernos de hojas blancas parecían llamar a las personas que por allí paseaban.

Continue reading

La visita veraniega de Circius

El fin del verano es una buena temporada para bajar a la Ciudad del Viento, anunció Circius la noche anterior. Hace tiempo que no voy, y estoy seguro que Céfiro me lo agradecerá de cara al otoño.

Además, tengo unas cuantas plantas a las que echarles el ojo. Estaban teniendo un problema de plagas, y el jardinero de la ciudad no está haciendo bien su trabajo. Creo que no sabe con qué combatirlas.

La visita veraniega de Circius

Fagot, uno de los pequeños vientos, hijo de Circius le hizo una pregunta.

Continue reading

Ensueño de ángeles

De la noche a la mañana, su vida dio un giro relativo. Recordaba que el reloj digital de su mesilla, marcaba las once y media de la noche cuando decidió cerrar los ojos, recordaba su último monólogo, pegada a la almohada de plumas, preguntándose los porqués, mientras escuchaba en sus pausas, la respiración tranquila y continuada de ella.

Ensueño de ángeles

Ensueño de ángeles

Apenas sí tuvo tiempo para abrir los ojos, llorar y buscar consuelo. Allí donde esperaba que alguien la ayudara, no había más que la nada, infinita y vacía. O tal vez sí había algo… O alguien.

Continue reading

El vagabundo de almas

El hombre ya no esperaba nada. Se había cansado de la vida. O al menos, eso es lo que creía. Su imperturbable sensibilidad lo había alejado de todo lo que amó. Ve como los niños en las calles esconden su miseria bajo los abrigos raídos. Envuelven su tristeza en las luces de colores de los escaparates y escapan hacia la oscuridad.

El vagabundo de almas

La gente, movida como marionetas sin voluntad, camina en silencio, no dice nada. Los árboles se tensan bajo el calor sofocante de las bombillas que, únicas, parecen mantener la rectitud de falsos días. Las hojas de otoño caen dando paso al invierno blanco. El sol retira la mirada y el viento busca el contacto.

Continue reading