Tutoría de padres: Conflictos en el aula

Antes de comenzar a describir el estado actual de los conflictos en la educación escolar, se hace necesario delimitar que se entiende por conflicto escolar, dado que la amplia investigación existente sobre el tema da lugar a confusiones. Entre los términos utilizados podemos encontrar: agresividad, violencia, conflictos, intimidación, bullying, vandalismo, conductas antisociales, conductas disruptivas, problemas de convivencia, etc. siendo común la tendencia a utilizar indiscriminadamente conflicto y violencia como si fueran sinónimos. Sin embargo,

“no es legitimo asociar conflicto con violencia, porque mientras el conflicto responde a situaciones cotidianas de la vida social y escolar, en la que se dan enfrentamientos de intereses, discusión y necesidad de abordar el problema, la violencia es una de las maneras de enfrentarse a esa situación”

(Etxeberría, Esteve y Jordán, 2001, 82).

Recordemos que la escuela es un lugar donde el alumno permanecerá de media unas 8 horas y donde el profesor debe volar por el orden y el respeto entre todos, así como garantizar un modelo de enseñanza adecuado. Leí el otro día que junto al papel de “policía” de los profesores, el abandono de las obligaciones educativas de los padres, la desmotivación del alumnado y la burocratización de los centros escolares, la convivencia en éstos se ve abocado al deterioro, lo que hace que sea habitual escuchar insultos, ver peleas, o sentirse rechazado.

Un conflicto puede entenderse como una oportunidad de aprendizaje. Es una oportunidad para aprender habilidades sociales y competencias de negociación, de empatía, respeto, negociación, escucha y toma de decisiones, entre otras.

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¿De qué manera podemos enseñar a los niños a solucionar conflictos?

  • Lo principal, como padres, es servirles de ejemplo. Los niños imitan nuestra forma de actuar, si queremos que resuelvan de forma respetuosa sus conflictos, sin gritos, golpes o rabietas, debemos hacer lo mismo. Ser respetuosos ante cualquier conflicto, utilizar el dialogo y la comunicación y buscar soluciones constructivas.
  • Y esto nos da lugar al segundo paso, el diálogo entre padres e hijos, o entre el profesor y el alumno, que repercutirá en las conversaciones entre iguales. Si ayudamos al niño a expresar lo que siente, y cómo debe expresarlo, le facilitamos las herramientas necesarias para saber exponer su punto de vista y resolver situaciones que pueden no gustarle.

Con las situaciones que se pueden dar en casa, o que nos cuentan de clase, podemos ayudarles a ver la manera en la que han actuado, y cómo pueden solucionar el problema, si vuelve a darse el caso. Si les ofrecemos un par de opciones para que decidan qué solución es más conveniente, les damos protagonismo, y recursos para paliar el conflicto. Es importante que aprendan también que sus actos tienen consecuencias. Ante un conflicto entre las diferentes opciones que podrán escoger habrá unas consecuencias.

La actitud del padre, o del tutor, a la hora de la resolución de un conflicto debe ser relajada pero firme. El tono de voz y el lenguaje corporal transmiten las intenciones del adulto aún más claramente que sus palabras. Al igual, tampoco debemos emitir juicios de valor, ya que sería una falta de respeto, y hemos visto antes que el diálogo con los niños -y los jóvenes- debe ser tratado dentro del respeto, “Yo escucho mientras tú hablas, me das tu punto de vista y luego yo”. Y escuchémoslo para comprender su punto de vista. Muchas veces, nosotros olvidamos que un conflicto tiene una solución más sencilla que la que podemos ofrecer, desde nuestro punto de vista de adulto.

20 thoughts on “Tutoría de padres: Conflictos en el aula

    • El ejemplo si lo tenemos bien instaurado en nosotros mismos, no es tan complicado. Quizás el diálogo fluído, si tampoco tenemos la costumbre es lo que puede costar más, según mi punto de vista.

  1. Tienes mucha razón, aunque a veces cuesta mucho, la verdad. Pero es cierto que los hijos aprenden de sus padres, sobretodo, y tenemos que tener mucho cuidado con cómo nos comportamos delante de ellos y con ellos.
    Besos.

  2. Qué importante es dar ejemplo! siempre, incluso antes de que aparezcan conflictos, de hecho se evitarían muchos si verdaderamente todos los adultos diéramos ejemplo…
    Un post muy interesante y necesario! 😉

  3. Qué razón la de la frase de no asociar violencia y conflicto!!!! Y vamos, no puedo estar más de acuerdo en lo del ejemplo, porque si algo estoy aprendiendo es que los niños imitan sin parar, lo de Rafa haciendo lo mismo que su hermano me deja a veces sin palabras…. Y qué importante es el diálogo (aunque a veces la situación nos desborde y acabemos con algún grito)

    • Sí, lo de los gritos, también hay alguno que otro en casa, y luego veo que en algún episodio de “no te dejo esto” o “quita que estoy yo”, l’aînée lo grita. Y eso no lo aguanto. Hablamos bastante, y trato de hacerles entender que no deben gritar, y que cuando lo hago, me tienen que ayudar a no hacerlo. En fin, que no solo aprenden ellos, sino también nosotros.

  4. Yo suelo intentar a través del diálogo que empatice. Aunque es muy simple, el argumento de, antes de que vayas a hacer algo, o veas algo en tu grupo de amigos, piensa si te gustaría que te lo hicieran a ti. Y que aunque no esté metido en el meollo, quizá sí que pueda interceder en el conflicto. Eso intento enseñarle en casa. Luego en el cole no sé lo que hará o si me hará caso… Eso es otro tema… Jejjejee

    ¡Muy interesante Marta!

    • Ves, esa perspectiva, con mis hijas pequeñas no la tengo tan visualizada, pero si es cierto que ayudar a empatizar con el diálogo provoca que situaciones que en un primer momento, no ven una solución, la encuentren. Incluso sin dárselas.

  5. Muy interesante, yo la verdad es que con la bichito todavía no hemos llegado a tener conflictos, como tal, en el cole. pero si que es verdad que dependiendo de la edad del niño trabajar la empatia, asertividad, entre otros, es un buen recurso. Yo en casa como bichito es muy pequeña tratamos de hacerle entender algo de empatia, pero es tan pequeña…

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