Tutoría de padres: Crisis escolares

Hace unos días, os comentaba la primera crisis escolar de l’aînée. Por una serie de circunstancias, la habían castigado en clase, durante dos días seguidos. Ella confesaba haber sido ella, pero  impulsada por uno de sus nuevos compañeros de mesa. Por ello, llegó un día en que ella repetía que no quería ir a clase, que no quería ir al colegio. ¿Qué hacemos los padres en estas situaciones? ¿Qué deben hacer los profesores?

Lo primero que debemos saber cuál es el motivo del llanto o del repentino desinterés por no querer ir al colegio. Os recuerdo que planteo la situación en mitad del curso escolar. Y que ya conozco las causas. Mi hija modélica hasta hace un par de días, ha sido castigada por la profesora. El primer día por haberle rayado la silla a su “compañero de hombro”, y el segundo día, por haberle quitado el desayuno a su compañera de mesa. De los castigos, me entero por la profesora (el primero), y por un compañero de l’aînée (el segundo).

Podemos ver que el motivo no es por miedo a lo desconocido (nuevo curso, nuevo colegio, nuevos compañeros), ni por inseguridad personal, ya que conoce bien el entorno, a sus compañeros y a sí misma, y tampoco hay motivos en casa, por los que haya decidido no querer ir al colegio. El motivo de esta crisis escolar es por haber tenido un incidente en la clase, al que ella no está acostumbrada. Ha sido su primer castigo.

Una vez conocido el motivo, debemos hablar con el profesor, y sobre todo con el alumno. La profesora de mi hija suele comentar los “casos” en la puerta de su clase, en plena recogida de los niños, con la cola de padres esperando… Y enterándose de todo. Hecho este que no paro de reprochar. Cuando la profesora me contó lo que había pasado, mandé a la niña fuera de la clase, porque entiendo que la versión de la profesora no tenía que ser escuchada por ella, ni siquiera por los demás padres. Quedé conforme con la explicación de la profesora, y aplaudí que fuera castigada sin recreo, a pesar de que ella reconociera su error.

tutoria_de_padresHablar con tu hija te hace ver, desde su punto de vista cómo ocurrieron las cosas, y algunos huecos que quedan por rellenar de la visión del profesor. L’aînée me dijo que había sido ella, que no sabía porqué lo había hecho. Que la profesora había dicho que iba a castigar a toda la clase, si no confesaba el autor de los hechos (las rayas en la silla). Ella levantó la mano y dijo que había sido ella, que no castigar a los demás niños. Se excusó y se echó a llorar. Entiendo que la hayan castigado. Pero hubiera preferido que la hubieran castigado sólo cinco minutos, porque si bien fue ella la autora, hizo bien en reconocer su fallo. ¿Acaso a ese valor no se le da importancia?

Después de hablar con la niña, tuvimos claro cuál era la solución al problema. Negociar ir al colegio o no ir no era, ni es, una posiblidad. Como madre, pasan varias ideas por la cabeza… La profesora ha tenido dos años para encauzar al niño “problemático”, y ahora lo pone con mi hija, me la va a estropear. Como maestra, te das cuenta que esta experiencia también es enriquecedora, ya que va a permitir pulir la personalidad y la situación hacia una más positiva.

En esto he de reconocer, que fue el padre quien dio las claves para que la niña haya vuelto a su cauce normal. Le comentó que ella debía conocer las cosas que estaban bien, y las que estaban mal. Que a ese niño no podía hacerle caso, ni hacer lo que le dijera, si ella pensaba que estaba mal.

También aporté mi granito de arena, la profesora es tu amiga, si crees que ese compañero te está molestando o diciendo algo que no debe, levanta la mano y díselo a tu profesora.

Las soluciones que le dimos han funcionado. Ella le ha dicho a su compañero que no le va a hacer caso, que pasa de él, cuando le ha vuelto a repetir que haga algo mal. No ha querido decirle nada a la profesora, con lo que su autonomía ha crecido. Y también su personalidad. La niña de cinco años se hace mayor.

¿Cómo hubierais actuado?

Como conclusión, debemos tranquilizarnos al primer grito de “no quiero ir al colegio”. Puede ser una actitud pasajera que puede solucionarse sin dramas. Tan sólo debemos investigar un poco y saber qué motiva que nuestros niños no quieran asistir al colegio. Dependiendo de la naturaleza del problema podremos tomar una actitud u otra.

24 thoughts on “Tutoría de padres: Crisis escolares

  1. Pues así, al fin y al cabo, malos compañeros se los va a encontrar toda la vida, evitarlos es imposible por lo q ella debe aprender a lidiar con esto. Bueno, cdo digo tu hija me refiero a todos, muchas veces los padres se empeñan en alejar cualq cosa negativa de sus hijos cdo creo q lo q hay q hacer es ayudarles a q se enfrenten a determinadas situaciones. Porque en su vida se van a encontrar con piedras, no se trata de quitarlas sino de enseñarles a esquivarlas.

    • Estoy completamente de acuerdo. Aunque no te negaré que mi primera idea fue hablar con la profesora para que la cambiara de mesa. Menos mal que cambiamos la estrategia, queremos que nuestra hija sepa defenderse y aprender qué cosas están bien y qué cosas están mal.

  2. Y con esta reflexión ayudará indirectamente al niño problema, a quien en lugar de alejarle a todos para “no contaminarse” le dirán NO y entenderá que no siempre podrá hacer lo que quiera y que (a veces :P) portarse bien trae más alegrías que disgustos ^^

    • Mi hija le dice que esas cosas no están bien, pero no veo cambio. Al menos, lo he visto de nuevo castigado en la “silla de pensar”… No sé, un caso complicado.

  3. Si lo miras positivamente pues al final es una buena leccion para el futuro!! Porque en secundaria, vivira mas situaciones asi, compañeros pasotas o gamberros, y ahora ya sabe lo que tiene que hacer! Me alegro de que hayas conseguido encauzar el problema asi de bien!! 🙂

    • Claro, es una lección para toda la familia, porque de la desesperación del principio, de quizás no saber como afrontar el “problema”, hemos conseguido llegar a una solución, y limar una parte de la personalidad de la niña, que no habíamos todavía llegado a ella.
      Besos especiales!

  4. Aun no tengo experiencia al respecto (believe it or not!) pero confieso que tengo mucho miedo del acoso escolar de este pais 🙁
    Me gusto la manera de deirle a nuestros hijos -que la maestra es su amiga y que debe levantar su mano y decir lo que le pasa-
    Gracias por los datos y la ayuda.,
    Un gran beso a los 4 🙂

    • A mi hija le digo que levante la mano y se lo comente a la profesora, pero de momento, prefiere “arreglar” el problema con el niño. Creo que piensa que la profesora se podría enfadar si interrumpe la clase, o se queja de las cosas que hace el compañero.
      Besos especiales!

  5. A mi de pequeña, por ser la más tranquila, la profesora me puso con el niño más revoltoso, en un intento de que a ambos se nos pegase algo del otro, supongo.
    Creo que habéis actuado muy bien, y que ella es una chica lista y enseguida a entendido la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal.

  6. Yo tampoco creo que aislar al niño problemático sea la solución. Creo que habéis hecho bien haciéndola recapacitar y logrando que sea ella misma quien tome ahora sus propias decisiones y no se deje guiar hacia acciones que por sí sola ya advierte que están mal. ¡Esto sí es un buen trabajo educativo!

  7. Me encanta el post, pero no sé qué comentar. Creo que has actuado muy bien, y pienso igual en el punto en el que comentas que eso le ayudará a recibir una educación todavía más completa. Menos mal que no eres de esas madres que no miran más allá de lo que les conviene. Sólo puedo aplaudir ante tu reacción. 🙂

  8. Por lo que veo, esto se va complicando a medida que crecen, jajaja que me esperará co la bichito. Yo creo que hay que castigar, está claro, pero tambien hay que rebajar “condena” si confiesa su error, hay que premiarlo de algún modo.

  9. Un aplauso por la resolución de esos papis.
    Estoy de acuerdo en llegar al fondo del problema y a partir de ahí buscar soluciones factibles.
    Sin duda, una experiencia enriquecedora para todos y sobretodo para tu hija que, como ya te han comentado, tendrá que enfrentarse a situaciones de pasotismos, etc…con más edad.
    Por cierto, chapó por decir la verdad. Eso no es nada fácil.
    Dale un besito

  10. Buf… Yo no tengo ni idea de cómo hubiera actuado… Pero me ha encantado la forma en la que lo habéis hecho vosotros y toda la reflexión que has hecho al escribir el post y compartirlo.

    Nosotros tuvimos un problema hace tiempo, en este curso, y la verdad fue un shock. Una mamá me dijo en un partido de futbol que Nano y otro niño durante mucho tiempo habían estado pegando a su hijo. Haciéndole vacíos y marginándole. Pero que no me preocupara………….

    Bueno… Imagina mi cara de seta. No sabía ni donde meterme Marta. Lo primero que hice fue hablar con la tutora ya que no entendía que si el asunto era tan grave no nos hubiera comunicado nada, y desde luego, tener poco menos que “un matón” en casa, no me hacía ni pizca de gracia… Mi sorpresa fue que la profesora me dijo que no había nada que contar. Que eso fue un hecho aislado, de un día y que los tres niños estuvieron castigados. Que no comprendía cómo después de meses la madre del otro peque abría la caja de Pandora y que desde luego el problema de ese niño, tenía mucho más trasfondo.

    Bueno, después de todo este discurso… Jajajajajajaja lo que quiero decir es que a veces los padres somos los que liamos las cosas… Yo me llevé un disgusto enorme por nada, o por un hecho muy puntual y la otra madre después de los meses no había logrado comprender que de esa manera de víctima no ayudaba en absoluto a su hijo. Incluso le daba órdenes (me lo dijo ella misma) de que no jugara con esos niños, cuando realmente no sabía de la misa la mitad.

    Yo creo que hice lo que debía. Acudir a la tutora y hablarlo con ella.

    Jobar… Menuda chapa ¿No?…

  11. Pues sinceramente creo que vuestra actuación ha sido ejemplar. De todo se aprende y le va a venir bien la experiencia para descubrir su capacidad de decisión, que por mucho que alguien le diga que haga o deje de hacer, ella tiene la última palabra y es capaz de discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Un 10!!

  12. La situación es difícil, me alegro que la supieseis llevar.
    Destaco que es fundamental escuchar al niño, no quedarse sólo con la versión del profe.

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