Tutoría de padres: Explicar la muerte a los niños

En esta nueva tutoría de padres, quería adentrarme en el mundo del duelo. No es que últimamente hayamos vivido nada por el estilo, pero diversas conversaciones con l’aînée me han hecho pensar en las distintas maneras que podemos tener a la hora de explicar a un niño la muerte.

Una de las últimas películas que hemos visto ha sido El libro de la vida, una película de animación donde Manolo, un joven torero se debate entre cumplir con las expectativas de su familia o seguir su corazón y dedicarse a su verdadera pasión: la música. Antes de escoger el camino que seguirá, emprende una aventura recorriendo tres mundos fantásticos, donde tendrá que superar sus peores miedos.
Como telón de fondo, la película nos sitúa en México en el trascurso de la conocida tradición del Día de los Muertos.

Hace unos meses, l’aînée ya había preguntado y habíamos conseguido tranquilizarla, pero de qué manera se le puede explicar a un niño qué es la muerte, y qué contestar a ¿te vas a morir

tutoria_de_padres_castigosLa manera en que cada persona entiende la muerte es muy subjetiva, fuera de religiones y creencias, entenderla no siempre permite explicarla. Y sobre todo, cada niño dentro de su evolución y educación, podrá interiorizar la explicación con mayor o menor efectividad.

Las preguntas que suelen hacer los niños cuando comienzan a escuchar la palabra son básicas, ¿qué es la muerte? Y a esta sencilla pregunta le sigue una respuesta sencilla: “acabar la vida, terminar de vivir, dejar de respirar, etc” No soy partidaria de “idealizar” o “inventar” cosas no demostrables, como “se ha ido al cielo” o “se ha ido” simplemente, como quien dice que se ha ido a comprar tabaco y no ha vuelto. Morir es no existir más… Físicamente. Eso no quiere decir que no podamos recordar, echar de menos, etc…

La capacidad de un niño para entender la muerte y la manera en que nosotros la tratemos variará dependiendo de la edad del niño. En los manuales que he leído sobre este tema, suelen indicar que hasta los cinco o seis años, la imagen que tienen los niños de este concepto es muy literal. Por ello, debemos ser claros y sencillos a la hora de darles respuestas. Podrán preguntar porqué, o cuando, y cuando se les pase esa inquietud momentánea, podrán volver a lo que estaban haciendo antes de preguntar al adulto. A partir de esa edad, si pueden llegar a angustiarse con la idea de la muerte, aunque no la hayan vivido de cerca.

Y harán preguntas del tipo ¿Tú te vas a morir? ¿Cuándo? ¿Y yo? Hablaremos con naturalidad, sin mentiras, es difícil entender que todas las personas acaban muriendo, que es algo definitivo y que ya no volverán. Los adultos debemos ser flexibles con el niño, adaptarnos a los reclamos del mismo proporcionándole seguridad y confianza para superar la difícil situación. Comenzaran a comprender que la muerte es algo definitivo, incluso aunque no entiendan que esto le ocurrirá a todos los seres vivos algún día.

Si el niño tiene regresiones, deben aceptarse y permitirse, puesto que éstas responden a una necesidad emocional del niño. Otras veces, la manera de demostrar el duelo, será comportándose de manera distinta a la habitual, se vuelven reservados, cambian su manera de estar en clase… Podemos ayudarles animándoles a que expresen sus emociones y dudas al respecto. Es muy positivo. Debemos escucharles, hacerles sentir arropados y comprendidos.

Como en todos los ámbitos de su aprendizaje, los padres ejercen de modelo para los niños. La forma de expresar los sentimientos asociados a la muerte del ser querido servirán como referencia a los niños.

24 thoughts on “Tutoría de padres: Explicar la muerte a los niños

  1. Que post mas interesante!! Yo recuerdo que sobre los 5 años o así comprendi lo que era la muerte, y cuando de repente me acordaba de ello me ponía a llorar pero no contaba a nadie porque lloraba por mas que me preguntasen. Lo que no recuerdo es cómo conocí el concepto de morir, tal vez la manera no fue la adecuada y por eso me creaba tanta angustia. La verdad que es un tema delicado para dar respuesta, espero hacerlo bien cuando me llegue el momento!!

    • Tampoco tengo el recuerdo de la muerte en sí. Sí tengo recuerdos de muertes -un par caninas, y de mi abuela- pero fue más duelo de mayor que de cría.

  2. Uffff qué difícil!! además en casa no sé como afrontaremos el tema a UPMF le aterra hablar de la muerte y por más que le digo que es algo que está ahí no consigo que no cambie de tema…creo que tendré que empezar primero con el padre.

    • Muchas veces depende de como lo afrontemos nosotros como padres. Inspirarle confianza y seguridad es vital e invitarle a que pregunte todo lo que quiera, aunque con la edad de UBMF no me preocuparía en exceso.

  3. Fue un tema que me mortificó de pequeña (nunca mejor dicho). En mi caso no se había muerto nadie de la familia, la culpa la tuvieron las monjas del cole. Se pasaban todo el día con eso de que Jesús había muerto por nosotros y que nosotros teníamos que morir para resucitar de entre los muertos. Eso me causó unos traumas y unas pesadillas impresionantes. Creo que no llegué a expresar la causa de mi temor en casa, pero ahora con más prespectiva y ya sin tenerle ese pánico, creo que esa no fue una buena forma de dar conceptos a una cria. Infancia jodida por conceptos que aún no tienen porque imponerlos a los crios cuando no están preparados para ello.
    Con mis hijos he tenido que tratar el tema y esta vez si que por muerte de familiares. Simplemente se lo hemos dicho. Les he dicho que el cuerpo va poco a poco convirtiendose en un esqueleto y que el alma nadie sabe muy bien a ciencia cierta, que pasa con ella. Cuando me han preguntado si yo iba a morirme o ellos, les he dicho que sí, pero que para que llegue ese momento aún faltan muchísimos años, porque mamá no piensa perderse su vida ni la de sus posibles hijitos. Por suerte se lo han tomado bien.
    Lo que sí me han comentado es lo de no decirles que el abuelo está en el cielo. En el cole del mayor (colegio de niños especiales) el psicologo me dijo que alguno tenía miedo de salir al patio no fuera que el abuelo se le cayera encima desde una nube. Tampoco es cuestión de ir diciendoles que ahora son una estrella. El mayor cuando la madre de mi pareja le dijo eso, le respondió que una estrella es una nube de gas incandescente, que su abuela si se había muerto ahora era un cadaver (respuesta de un niño entonces con diez años y problemas de espectro autista). Así que ya ves. Cuando el mayor me pidió donde estaba su abuela simplemente le llevé al cementario, le enseñé la tumba y le dije que estaba allí dentro. Alguna vez me ha pedido volver para visitarla y le he llevado. El único trastorno que tuvo fue que hizo una especie de “muñeco” con una botella pequeña de cristal y un post-it con el dibujo de una cara. Durante unos meses esa botella fue su abuela, luego la olvidó y yo la tiré, me daba mucha grima.

    • Estoy totalmente de acuerdo en que decir que están en el cielo o se han ido es algo que no ayuda en nada a concebir la muerte como el fin de una existencia. Yo también tendría el miedo de que se me cayera alguno de los muertos encima. Es terrible como los adultos nos aferramos a una idea o a algo inmaterial para seguir recordando a nuestros ancestros. Nos cuesta asumir ese fin, y ese miedo y angustia por un fin q ue no sabemos cuando llegará, o en el caso de personas cercanas a nosotros que hayan fallecido por cualquier motivo, trasladamos esa angustia al niño, provocándole una reacción que puede ser nefasta.
      Muchas gracias por tu comentario, Laura.

  4. Pues últimamente Peque habla bastante de la muerte, está con lo de “¡pum!, lo mató”, que la verdad es que no sé de dónde lo ha sacado, porque no me gusta nada. Aparte de eso mis padres tienen peces en su casa y la semana pasada se murieron dos. Cuando preguntó por ellos les dijimos que estaban muertos y no preguntó nada más.
    Ya veremos más adelante, porque seguro que en algún momento empiezan las preguntas.
    Y aquí volvemos al tema de la familia, tener gente al lado que te ayude es algo fantástico, pero como contrapartida la educación se hace mucho más complicada. El abuelo paterno de Peque murió antes de nacer él, y la abuela siempre le dice que está en el cielo, así que cuando me pregunte a mí tendré que explicarle lo de la muerte y lo del cielo, ufff.
    Besazos.

    • Peque está en un momento en que le inquietan otras cosas, tal y como preguntan, se les va la idea y pasan a otra cosa. Más adelante sí, todos los niños suelen preguntar con más detalle, y si les toca de cerca, más aún.

      Besos especiales.

    • Sí, hay miles de cosas que se pueden decir y hablar, pero todo parte de una buena base de comunicación familiar.
      Besos especiales.

  5. Menudo tema traes hoy!

    Me da miedo que me pregunten, yo no sé cómo explicarlo, espero que cuándo llegue el momento sepa cómo actuar.

    No quiero inventar nada pero me costará explicar la verdad

    • Naturalidad. Mi tía se murió unos días antes de semana Santa, y no les dije nada, pero l’aînée preguntó quién se había muerto. Le comenté, me dijo que sí se acordaba de esta tía, y tema zanjado. En estas edades aún no tienen interiorizado el concepto.

  6. Pues mi opinión discrepa un poco de la vuestra, porque soy cristiana y yo siempre hablo del Cielo cuando sucede una muerte. Mis hijos han visto de pequeños a familiares difuntos, han ido al oficio religioso (entierro) y los han visitado en el cementerio en fechas señaladas. Creo que es un hecho natural y que se debe vivir con naturalidad, cuanto más se “evita” o se trata como “tabú” más fácil es que aparezcan miedos y confusiones. Cuando me preguntan si ellos o yo moriremos les explico que la vida es muy bonita, que hay que protegerla y que a todos nos gustaría llegar a viejecitos para compartir momentos con las personas que queremos. Pero también les explico que todos vamos a morir algún día y que el momento no se sabe, que puedes morir en un accidente, por una enfermedad grave… y que por eso es importante aprovechar cualquier momento para decir a los demás cuánto los quieres, para pedir perdón y perdonar, para estar en paz. También les digo que cuando alguien muere el cuerpo queda en el cementerio sin vida, como una flor que se marchita, como un cirio que se consume y se apaga (hay muchos ejemplos) pero que el alma sigue viva y va al Cielo, el Cielo no son las nubes ni el universo, así que nadie va a caer de allí, porque el Cielo es la Casa del Padre, allí está Dios esperándonos y allí están las personas que amamos y ya han terminado su vida en la tierra. Saber que están vivos no da miedo, da esperanza, porque al estar con Dios pueden pedirle que nos cuide y nos ayude. Es cómo si viene alguien importante y te dice: Oye, ven a vivir a mi casa, que es un hermoso lugar donde no te va a faltar nada. Si sabes que la persona a la que querías está en un lugar mejor y que algún día irás tú también eso te llena de esperanza y te hace vivir en paz. Yo pienso mucho en mi abuela que murió hace 2 años, la recuerdo a menudo y no me siento triste, me siento “acompañada”, porque sé que si cuando vivía me daba siempre lo mejor ahora que está con Dios todavía me quiere más. Sé que mucha gente no cree en Dios y piensan que sólo existe esta vida, para ellos la muerte es el final; pero incluso la naturaleza nos enseña que no es así: después del invierno llega otra vez la primavera, una semilla es enterrada y nace una planta nueva, anochece y vuelve a amanecer… Si todo esto es así y no podemos cambiarlo ¿por qué creer que la muerte es el final?

    • La verdad es que tu punto de vista está muy bien. Dejando la religión a un lado, nos podemos sentir acompañados por las personas que ya no están, con nuestros recuerdos, con expresiones que hayamos copiado, etc…
      La religión puede dar salida a numerosas cuestiones como ésta de explicar la muerte, por ello te agradezco este punto de vista para los lectores.

      Saludos

  7. Al poco de comenzar en el colegio mi mayor un compañero suyo perdió a su padre y la profesora lo habló en clase. Yo me enteré meses después porque mi hijo no me contó nada pero sí que noté que estaba obsesionado con que ni su padre ni yo nos muriéramos… al final nos enteramos y pudimos hablar con nuestro hijo e intentar solucionar sus dudas… resultado? Estuvo unas semanas peor aún y no queriendo cumplir años para no morirse… luego ya lo fue aceptando y viendo de otra manera … reconozco que nos pilló desprevenidos pero al final no salió tan mal.. aunque claro, el padre le dijo lo del cielo (él es más religioso y prefiere pensar que es así)

  8. buf genial el post, la verdad que momento tan complicado cuando preguntan.. pero claro así aprenden ellos. Yo creo que la clave es la naturalidad, y la empatía. Que no lo tomen como algo malo sobre todo. Un besito

  9. ufff, qué difícil!!!! hasta para mí es complicado hablar de ello y a veces me crea cierto temor, y eso que soy creyente!!! pero me asusta, no sé cómo reaccionaré cuando pregunten pero tendré en cuenta los consejos!

  10. Ya sabes que me ha tocado explicarlo y es muy difícil. Con lucas y sus 13 años no hay problema. Pero con Sara ha sido y sigue siendo difícil. Le he explicado con palabras sencillas que papá ya no está y que no va a volver nunca pero no logra asimilar el concepto, con solo 2 años la teoría no funciona. Y también imagino que no es lo mismo explicarle que ha muerto el abuelo al que veía de vez en cuando, el vecino o su papá. Durante este año que ha pasado ella entiende que papá no está pero sigue necesitándolo. Yo no creo en dios, pero la idea de que papá es una estrella brillante en el cielo que nos ve y nos cuida pero que no puede venir me ha parecido mas adecuada a su edad y ella de vez en cuando habla con él y le manda besos.

  11. Menudo tema difícil… supongo que la idea de la estrella y el cielo ayudan, al fin y al cabo es un paso para entender lo que es realmente, pero menuda circunstancia tener que explicarles esto a los peques.

  12. de acuerdo con este post, no puedo con la gente que dice que ahora tienes un angelito o una estrellita o alguien que te mira, no debemos tener miedo a la muerte, se puede mantener el recuerdo igualmente y sin mentiras que podrían hasta ser peligrosas, hay niños que de repente desean morir para encontrarse con un ser querido que los espera… no hace falta hacerles creer eso!

    la peli me encantó, por cierto ^^

  13. Yo viví la muerte desde muy niña (8 murio mi papá y a los 12 años murio mi mamá) y por eso crecí con mucho miedo hacia esta. Hoy dia mis hijos me han estado preguntando sobre la muerte y mis respuestas han sido muy escuetas… Pero despues de leerte seguramente mis respuestas van a estar mejor.
    Un beso grande!!

  14. Tema dificil donde los haya… de momento medusi comenta lo de “morir” como un juego, y no profundiza mucho, pero temo el momento en que haya que explicaraselo. Estoy contigo, hay que ser lo mas claro y ponernos en su edad, en como se lo pueden tomar. En mi caso, en mi niñez las perdidas de seres queridos nos llegaron mas de adolescentes y era diferente.
    Besos!

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