Una mañana que pinta colores fríos, mientras la lluvia cae con desinterés.
El niño asomado a la ventana, buscando el momento de ponerse las botas, y salir a encontrar su reflejo en los charcos, encuentra una gota que cae con lentitud por la ventana.
La mujer, con la bolsa en la cabeza, que reniega de la peluquería, camina con prisas, enfrentándose a los paraguas, que envalentonados por su eficacia, buscan los ojos de la gente.
Un coche estacionado, guiña los ojos anaranjados, el agua se cuela por toda su metálica estructura, limpiando los sudores externos de la noche anterior. Mientras que él se despide, pisando la estrecha acera.
La ciudad se despereza, mientras su otro yo, atraviesa los cristales húmedos del cálido hogar, y huye, en descompasada armonía hacia el mundo fresco, y lleno de vida, que una sala, dentro de la ciudad recién levantada no es capaz de otorgar.

Hermoso Marta… Tenía tantas ganas de retomar mi blog, gracias por este espacio tan mágico, gracias por tu relato, por recordar la belleza del instante. Feliz domingo, hoy de verdad, me siento feliz al leer y compartir de nuevo.
Muchas gracias Julia, me alegro que sigas por aquí!
me ha encantado… tiene muchas sensaciones!
Besos
Muchas gracias, eres puro corazón!
Me gusta, soy como la de la bolsa en la cabeza.
Jajaja, te veo!
Una escena cotidiana, me ha gustado.
Cierto, y hoy se ve con más claridad, que llueve!
Hola Julia! Muchas gracias por volver! Este rincón no es lo mismo sin vosotras, lectoras y escritoras!
Muchas gracias, corazón!
Jajaja, te estoy visualizando!
Es cierto, y más en estas fechas.
me encanta como expresas una situación cotidiana de manera tan literaria y emotiva. Buen domingo!
Muchas gracias!
Está tan bien escrito y detallado que parece que estoy allí mismo.
Un beso.
Yo te veo!! escondida en esa esquina, mirándolo todo
Precioso Marta!!!! lo de la bolsa en la cabez es muy, pero que muy gráfico, jajajja.
Un besete
Me quedo con la imagen del niño que quiere salir a correr entre los charcos ¡me apunto!
Precioso, como siempre.
Me ha encantado como siempre, expresas la realidad de una forma tan bonita
Escribes super bien, te lo decimos siempre!!
Me encanta el rollo “ciudad viviente bajo nuestros pies, que vive con nocotros, se despereza y luego sueña”
Qué bonito Marta! Eres única contando tanto en tan pocas palabras. Me ha encantado el niño con sus botas y la mujer con su bolsa. Un besito
Muacs, gracias por pasarte!
Que chulo! Qué bonito!! Nos ha encantado! Con tu permiso, nos quedamos!
Pásate por nuestro blog que estamos de sorteo!
Besos desde conosinmediastintas.blogspot.com.es
Gracias por pasaros!! Os visito!
¡ohhh! No sabía que tenías versión wordpress!!
la inauguro en breves!