Johann Longevie

Os presento a uno de mis personajes de “La Ciudad del Viento”. Se llama Johann Longevie. Su nombre viene por algunos de los compositores que escuchaba de pequeña en casa, y que bailé más tarde, como Strauss, Pachelbel o Bach. Y el apellido significa, en francés, larga vida.

Mandevilla, ofrecida por Johann Longevie para todos los lectores de DiarioDeAlgoEspecial

Mandevilla, ofrecida por Johann Longevie para todos los lectores de DiarioDeAlgoEspecial

Es un hombre soltero que vive solo con su perro Caballero. Y le encantan las flores. Es organizado, meticuloso, simpático y amable. Sabe leer muy bien el alma de la gente. Y de su azotea, donde tiene plantadas flores y plantas, suele elegir una cada tarde, para llevársela a una persona. Puede ser a su vecina, una anciana de 80 años, a una mujer que pasa por la calle, o la persona que se sienta en el mismo banco que él, a la que le ha dejado una nota con la flor…

La primera vez que apareció entre mis hojas fue en febrero de 2006. A partir de ahí he escrito poco sobre él. Sus escritos son intensos, me llevan varios días escribir sobre él, pero siempre quedo contenta con el mensaje. Johann forma parte de mí. Es uno de mis personajes a los que más quiero.

Todos sus escritos, que suele poner en un diario, vienen acompañados por una flor. La misma flor que se menciona a lo largo del texto, con su nota.

Es un personaje que aún no ha encontrado a los demás personajes del libro. Pero los conoce. Sabe del dolor de “El loco”, y de la enfermedad de Ella, conoce las historias de los dioses que se transmiten en el viento que pasa entre los árboles del Jardín Botánico, y hasta ha hablado con el Doctor Esteban.

Tutoría de padres: Crisis escolares

Hace unos días, os comentaba la primera crisis escolar de l’aînée. Por una serie de circunstancias, la habían castigado en clase, durante dos días seguidos. Ella confesaba haber sido ella, pero  impulsada por uno de sus nuevos compañeros de mesa. Por ello, llegó un día en que ella repetía que no quería ir a clase, que no quería ir al colegio. ¿Qué hacemos los padres en estas situaciones? ¿Qué deben hacer los profesores?

Lo primero que debemos saber cuál es el motivo del llanto o del repentino desinterés por no querer ir al colegio. Os recuerdo que planteo la situación en mitad del curso escolar. Y que ya conozco las causas. Mi hija modélica hasta hace un par de días, ha sido castigada por la profesora. El primer día por haberle rayado la silla a su “compañero de hombro”, y el segundo día, por haberle quitado el desayuno a su compañera de mesa. De los castigos, me entero por la profesora (el primero), y por un compañero de l’aînée (el segundo).

Podemos ver que el motivo no es por miedo a lo desconocido (nuevo curso, nuevo colegio, nuevos compañeros), ni por inseguridad personal, ya que conoce bien el entorno, a sus compañeros y a sí misma, y tampoco hay motivos en casa, por los que haya decidido no querer ir al colegio. El motivo de esta crisis escolar es por haber tenido un incidente en la clase, al que ella no está acostumbrada. Ha sido su primer castigo.

Una vez conocido el motivo, debemos hablar con el profesor, y sobre todo con el alumno. La profesora de mi hija suele comentar los “casos” en la puerta de su clase, en plena recogida de los niños, con la cola de padres esperando… Y enterándose de todo. Hecho este que no paro de reprochar. Cuando la profesora me contó lo que había pasado, mandé a la niña fuera de la clase, porque entiendo que la versión de la profesora no tenía que ser escuchada por ella, ni siquiera por los demás padres. Quedé conforme con la explicación de la profesora, y aplaudí que fuera castigada sin recreo, a pesar de que ella reconociera su error.

tutoria_de_padresHablar con tu hija te hace ver, desde su punto de vista cómo ocurrieron las cosas, y algunos huecos que quedan por rellenar de la visión del profesor. L’aînée me dijo que había sido ella, que no sabía porqué lo había hecho. Que la profesora había dicho que iba a castigar a toda la clase, si no confesaba el autor de los hechos (las rayas en la silla). Ella levantó la mano y dijo que había sido ella, que no castigar a los demás niños. Se excusó y se echó a llorar. Entiendo que la hayan castigado. Pero hubiera preferido que la hubieran castigado sólo cinco minutos, porque si bien fue ella la autora, hizo bien en reconocer su fallo. ¿Acaso a ese valor no se le da importancia?

Después de hablar con la niña, tuvimos claro cuál era la solución al problema. Negociar ir al colegio o no ir no era, ni es, una posiblidad. Como madre, pasan varias ideas por la cabeza… La profesora ha tenido dos años para encauzar al niño “problemático”, y ahora lo pone con mi hija, me la va a estropear. Como maestra, te das cuenta que esta experiencia también es enriquecedora, ya que va a permitir pulir la personalidad y la situación hacia una más positiva.

En esto he de reconocer, que fue el padre quien dio las claves para que la niña haya vuelto a su cauce normal. Le comentó que ella debía conocer las cosas que estaban bien, y las que estaban mal. Que a ese niño no podía hacerle caso, ni hacer lo que le dijera, si ella pensaba que estaba mal.

También aporté mi granito de arena, la profesora es tu amiga, si crees que ese compañero te está molestando o diciendo algo que no debe, levanta la mano y díselo a tu profesora.

Las soluciones que le dimos han funcionado. Ella le ha dicho a su compañero que no le va a hacer caso, que pasa de él, cuando le ha vuelto a repetir que haga algo mal. No ha querido decirle nada a la profesora, con lo que su autonomía ha crecido. Y también su personalidad. La niña de cinco años se hace mayor.

¿Cómo hubierais actuado?

Como conclusión, debemos tranquilizarnos al primer grito de “no quiero ir al colegio”. Puede ser una actitud pasajera que puede solucionarse sin dramas. Tan sólo debemos investigar un poco y saber qué motiva que nuestros niños no quieran asistir al colegio. Dependiendo de la naturaleza del problema podremos tomar una actitud u otra.

I Fiesta de Lactancia y Crianza (Coslada-Madrid)

Hace unos días, recibía un correo de una amiga en el que me pedía ayuda para difundir el evento del título. No pude decirle que no, pero no por compromiso, sino porque creo firmemente en ese proyecto.

smalllogo¿De qué trata?
La Asociación de Lactancia y Crianza de Coslada, en colaboración con el área de Infancia del Ayuntamiento de Coslada y Multilacta organizan la I FIESTA DE LACTANCIA Y CRIANZA. Un encuentro en el que las familias podrán disfrutar de innumerables charlas, actividades de ocio y muchas sorpresas más.

¿Qué encontrarás?
Habrá desde talleres de masaje, demostraciones prácticas de porteo, charlas especializadas, danza oriental y gimnasia. Y todo ello desde la profesionalidad y cariño de todos los responsables del proyecto.
Habrá diversos escenarios: gimnasio, aula 3, biblioteca… Y un tentempié ofrecido por la Escuela de Cocina Albahaca S.C.M.
También un gran sorteo final.

Programa completo

Toda la información e inscripciones de este gran día:

fiestacrianzacoslada (arroba) gmail.com

El aforo es limitado, se requiere inscripción a través del mail anterior.

El evento es gratuito, pero no nos cuesta nada aportar un granito de arena y ser solidarios, con lo que podréis colaborar en el proyecto “Desayunos con corazón” (recogeran desayunos para los niños desfavorecidos y Cruz Roja se encargará de recogerlos y distribuirlos).

Cartel_RRSS

150 palabras: Las enseñanzas del Dios de la Lluvia II (nube, nadie, laguna)

200070268-001Esta historia comienza aquí.

Los días pasaban, cada uno traía más calor que el anterior.

El elefante mandó al gallo para que terciara por él ante el dios de la lluvia.

Lo encontró escondido detrás de una nube, y le suplicó que hiciera llover. Tanta elocuencia tuvo el gallo, que el dios de la lluvia se ablandó y prometió enviar un poco de lluvia.

Así lo hizo. Y la lluvia que cayó formó una pequeña laguna cerca de la casa del elefante.

Al día siguiente, cuando el elefante salió a comer le encargó a la tortuga que vigilase el agua empantanada…

-“Si alguien se acerca y quiere agua, le dices que es mi reserva personal, nadie puede beber de ella.

Y se marchó a buscar su comida. En cuanto se hubo ido, los demás animales, sedientos, se acercaron a la laguna, deseosos de agua, pero la tortuga, siguiendo las instrucciones, no les dejó beber.


Copia el código #150palabras

Contamos contigo

¡Contamos contigo! es el lema que desde el colegio se ha instaurado para las tardes de toda esta semana. Esta semana es de las especiales, se trata de un encuentro entre colegio y familias, donde damos salida, este año al proyecto lector del colegio, a los cuentacuentos, a las aplicaciones… Y todo culmina hoy.

Durante todo el año, se ha estado trabajando sobre los cuentos, en el carnaval los disfraces eran relacionados con algún cuento de los hermanos Grimm, se ha hablado con autores para que vinieran al colegio a hablar de sus libros, se ha establecido un intercambio de libros en primaria… Y todo culmina hoy.

Laura EscuelaEl lunes y el martes vinieron al colegio, dos personas Ernesto Rodríguez Abad y Laura Escuela que nos maravillaron con su manera de contar cuentos, de ver más allá de las guardas de un libro, y de querer mejorar nuestra manera de contarlos. Porque si, todos, madres y padres, somos cuentacuentos. Pero… ¿Os habéis parado a pensar en todos los recursos que podemos hacer a partir de un cuento? La Mamá Pez sabe seguro de que escribo.

De esas charlas salí con ganas de contarles varios cuentos a las Genovevas, de modular la voz, y pausar el paso de la hoja, de preguntarles que venía a continuación, que creían que iba a pasar, etc…

Hace un par de días, el orientador del centro y yo fuímos a una entrevista en la televisión local: El Día Tv. Una experiencia estupenda. Fueron apenas cinco minutos, un programa en directo, cuatro preguntas. Pero lo volvería a hacer una y mil veces más! Aunque sólo fuera por verme tan morena.

En el plató de ElDíaTV¡Y hoy! Desde las siete, el colegio se transforma en cinco espacios por donde se recrean diversos cuentos de los Hermanos Grimm. Está pensado para que las familias al completo disfruten, padres e hijos, tanto del propio centro, como de fuera.

Y yo, los recibiré disfrazada de ¡bruja!