La fiesta, las madres y una promesa

Se me suele hacer muy complicado escribir acerca de las desvirtualizaciones. De hecho, la primera que tuve, en el #8J, sigue estando en borradores. Todas sabemos que “desvirtualizar” es conocer en persona a alguien con quien previamente se ha establecido una relación virtual… Y de vueltas a Madrid, con ganas de ver a muchas de las madres que había conocido hacía un año, iba.

Esta vez acompañada del padre de las Genovevas, -él tendría su propia fiesta al acudir al Calderón a ver la final de la Champions-, y con la espinita de toda #malamadre de dejar a las niñas al cargo de tres niñeras/os durante un fin de semana intenso.

La primera desvirtualización comenzó el mismo sábado al mediodía. Habíamos quedado a comer en ECI, y entre indicaciones de “soy  la más guapa de la terraza” conocí a Laura, qué facilidad tiene para la palabra, y qué de cosas interesantes sobre la doble nacionalidad, -que no conocía-, me contó. En esas estábamos, cuando sonó el teléfono y Raquel preguntaba dónde estábamos. Volvió a llamar en la puerta de la terraza, estaba claro que estaba éblouie de nuestra belleza. Acompañada de Anahí, a la que no conocía, y que me pareció super dulce, comenzó nuestra aventura.

Tuvimos una segunda desvirtualización en la cafetería National Geographic, con la mexicana más desmadrosa ya esperándonos allí, comenzamos a llegar, Fran, compañera de bombones, mi loca adorable Aída, que vino con Laurita y con Laura, mi maña favorita María, Drew, que me dejó fascinada…

A partir de ahí… Todos los acontecimientos los cuento como dúo. Porque Miniyo fue mi compañera de noche, mi amiga, mi apoyo, y la más maja del mundo. (qué repipi soy a veces)

segunda

En la despedida de soltera de la Desmadres, (uys, se me ha escapado) volví a ver a Luci, guapísima y sonriente como la recordaba, conocí a Ángela, de rojo, aunque ella es merengona (defectillos tenemos todas), vi el sombrero de Papá Lobo y luego a él, ¿o fue al revés? Sara, Laura, Su, Mrs.Pacman, Batmami (por cierto, ustedes perdonen que les tocara la tripa, me hacía tanta ilusión conocer a Pixel y al bebé-aguacate)…

terceraYa la fiesta fue un éxito. Volver a ver a caras conocidas, (Marisa, Pilar, Cosicas, Nerea…) reconocer a gente con la que escribes y comentas, conocer a gente, ir haciendo una lista mental de blogs y twitters que seguir… Me harté de hacer fotos y selfies en la segunda parte de la fiesta, aunque no pude hacer todas las que me hubiera gustado…

Y una promesa, si el Atleti ganaba la Champions, me casaba. Durante 93 minutos me vi casada. Pero no pudo ser. Aunque al volver al hotel, fue un “ya lo pensaré”, que no cierra puertas, aunque tampoco abre ventanas.

quinta

En cualquier caso, me llevo una gran amistad con una salmantina afincada en Bélgica y casada con un Germano y con dos retoños, que sabe un montón de frutas y verduras, -menudo discurso más interesante nos contó-, que es guapísima y muy simpática.

Se nota que no hice yo la foto

Con Laura Baena