Una de las preocupaciones que tenemos como madre es que a nuestros hijos no les pase nada. Nunca. No siempre es posible. De ahí que existan los accidentes.
Era el segundo año de guardería de l’aînée. La noche anterior habíamos llegado en un vuelo procedente de Zaragoza, medio cansados, medio somnolientes, dejamos a la niña en su “respectivo sitio de estudio y entretenimiento”, y nos volvimos a casa. Había que deshacer maletas, poner ropa a lavar, etc…
Al mediodía, el padre recibe una llamada, que no cogió por no tener el número grabado. Al rato, suena mi móvil. A la segunda vez que me vuelven a llamar, descuelgo.
Era LA LLAMADA.
L’aînée había cogido en peso a una de sus amigas, y no debió calcular bien, se fue hacia atrás, con tan mala suerte, que la cabeza de la otra niña le golpeó en la cara, dejándole el labio morado, y los dientes de arriba hacia atrás.
La guardería está a cinco minutos en coche de mi casa, o a cuatro caminando a mi ritmo. Me planté allí en tres minutos. Tras preguntar por la otra niña, que estaba perfectamente bien, nos fuimos al dentista a ver qué solución nos daba.
Tirar los dientes hacia adelante, y pegarlos. Rezar para que no se muevan. Que la niña coma con cuidado, o con pajita. Y en una semana revisión.
Tirar los dientes hacia adelante, y quitarle el que parece que está más flojo. Estará unos años sin diente, pero basta con que no abra la boca, y después, a los 6 años, le crece el nuevo.
Está claro que la primera solución fue la que elegimos. Aparte de que es la más sensata. Ella tuvo cuidado, masticaba con las muelas de atrás, y del otro lado de la boca. Si se le hubiera caído el diente, ¿qué hubiera pasado? Realmente nada grave, o sí. Durante 4 o 5 años, habría tenido un hueco en la paleta, que le hubiera supuesto un pequeño trauma. Pero es que además, es necesario que ese diente se quedara en su ditio, para la buena formación de la mandíbula y aparición de los posteriores dientes definitivos.
Los dientes de leche son importantes. ¿Cómo cuidáis los dientes de vuestros hijos? ¿Prestáis atención a los cepillados y a la alimentación?
