Despiértame cuando las veas llegar.
La pequeña de seis años no sabía que el cielo lloraba algunas veces, y que en esa calurosa noche de verano, vería caer las lágrimas de San Lorenzo, en brazos de su padre. Había pasado casi todo el día sentada en el jardín, mirando al cielo, y preguntándose cómo era posible que llorara. Si el sol lo iluminaba, y alguna nube, con forma de ovejita parecía alegrarse de caminar por allí arriba.
Despiértame cuando las veas llegar.
Por más que se lo explicaban, no comprendía que las lágrimas no eran más que estrellas que corrían por el cielo de tal manera que dejaban su huella en él. No había tristeza.
Despiértame cuando las veas llegar.
A la llegada de la noche, con las primeras estrellas, titilantes en el horizonte, ella ya dormida, soñaría con animales fantásticos, que reirían al ver caer las lágrimas del cielo.
Se agotan los calificativos con tus textos, Marta… Diré, en esta ocasión, que siempre se me queda un buen cuerpo cuando acabo de leerte… :)
Un beso!
Muchas gracias, Ramón!! Me lees con muy buenos ojos ;)
Muy bueno, como siempre! Besos
Muchas gracias ;)
Que bonito!! :) Me encantan tus relatos, este es precioso.
Nunca conseguimos ver nosotros las lágrimas de San Lorenzo, asi es que la imaginación de los peques es lo que queda.
Feliz domingo!
Muchas gracias, guapa!
Recuerdo que en mi casa, nos levantamos a las 3 o 4 para poderlas ver.
Ains… Todavía recuerdo los veranos en el pueblo. Tumbadas mis amigas y yo en la terraza en sacos de dormir esperando la lluvia de estrellas. Siempre nos decepcionábamos porque esperábamos que las estrellas cayeran sin cesar. ¡Qué recuerdos!
¡Precioso relato Marta!
Es verdad que cuando hablan de lluvia de estrellas nos esperamos una lluvia de muchas estrellas, yo nunca he podido ver muchas estrellas fugaces a la vez, ahora una, ahora otra…
Besos especiales.
Que curioso..hemos coincidido con el tema de sueños! Feliz semana y gracias por regalarnos este cuento!
Jajaja, ahora te leeré!! Voy a pedir un deseo a las estrellas!
Las lágrimas de San Lorenzo ¡¡qué buenos recuerdos!!
Y cada año, más ;)
Buenos días!
Esas lágrimas de San Lorenzo son simplemente espectaculares. Precioso como siempre Marta.
Muchísimas gracias, guapetona!
Me has recorddo cuando me quedaba de madrugada con mi padre en el jardín para ver las lágrimas de San Lorenzo…que recuerdos!!
Recuerdos imborrables, más por la compañía, no?
Ay si, le echo tanto de menos…me aportaba tanto!!! hubiera sido UAMF de los mejores (comentario desahogo)
precioso,a ver si este verano las veo con Luna :)
Sí, seguro que pasáis un buen momento!
pero qué bonito escribes!!
Jajaja, ahora ya dejaste de aburrirte?
Hermoso relato. ¿Lágrimas de San Lorenzo? Nunca he podido ver una lluvia de estrellas… Las pocas veces q sucedió era demasido de madrugada, además de que las luces de la ciudad no dejan que se aprecien con claridad…
Sí, con la cantidad de luz que hay por las noches es complicado, pero si te alejas de la ciudad, y por ende, de la contaminación lumínica, es posible ver las estrellas.