Mi corazón de colores

El mes pasado recogí de internet un corazón, pintado de varios colores, y con palabras. Se llama el corazón de los niños, y os lo enseño más abajo. A partir de esa idea, les dije a mis hijas que íbamos a hacer una actividad llena de color y con las palabras que ellas quisieran expresar.

Teníamos que dibujar un gran corazón en una cartulina, trazar líneas para hacer divisiones dentro del corazón, y tras pintarlo, escribir las palabras que describen lo que les gusta: leer, que les cuenten cuentos, jugar, repasar…

el corazón de los niños

Ellas aceptaron encantadas. Hacer una actividad las tres juntas es algo que agradecen mucho.

¿Qué necesitamos para hacer un corazón de colores?

Una cartulina. Cuanto más grande sea el corazón, más tendremos para dibujar y para hacer separaciones.

Rotuladores. Uno gris para ir trazando las líneas dentro de la forma. Se pueden hacer líneas rectas, con formas, onduladas… El límite es la imaginación. Y rotus de colores para pintar las “habitaciones” del corazón. También se pueden emplear ceras. Pero no recomiendo lápices de colores, porque se tarda más, -los niños son impacientes-, y además, hay que apretar más. Uno negro, para trazar las flechas y escribir la7s palabra/s deseadas.

¿Cómo lo hacemos?

Como he dicho antes, la imaginación de cada uno es el límite. Nosotras comenzamos a trazar las líneas rectas. Y luego me pidieron que hiciera formas. Así salieron también círculos, una estrella… Les había enseñado el corazón previamente para que supieran cómo íbamos a hacer el corazón de color, pero fue solo una ojeada. Me preguntaron si podían colorearlo a su manera, y por supuesto que sí. Con lo que se ve en algunas habitaciones, varios colores seguidos, en otros un solo color. La única cosa que les dije es que intentaran no poner los mismos colores al lado, ya que sino no se distinguiría el trocito pintado del otro.

corazón de colores

¿Cómo lo terminamos?

Al acabar, nosotras utilizamos flechas para poder escribir las palabras que querían. Mi idea es que ellas las escribieran, eligieran el color de una habitación del corazón  y escribieran por fuera, lo que representaba. Como comencé yo a escribir, continué yo (pero recomiendo vivamente que sean tus hijos los que escriban). Así, tras marcar las flechas, ellas me iban diciendo color y qué querían poner. Por ejemplo, el rojo, lo llamaron amor. Al compartimento que tiene una estrella, lo llamaron colegio. (es el símbolo)  No se olvidaron de la familia, los amigos, y cosas divertidas que hacen conmigo, como manualidades o lectura.

Mi corazón expuesto

Sí, su corazón fue expuesto. Les dije de llevarlo a sus clases y comentar la actividad con sus profesores. A la profesora de la petite le había pasado la imagen y la actividad que les había propuesto a las chicas, y…

 

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