Reencuentro con la esperanza

Lirio blanco. Símbolo de esperanzas. Belleza. Pureza.
Tras estas palabras, Johann escribe la fecha de hoy, poniendo el mes de octubre en números romanos, hecho que le hace sonreír. Pone la hora de la mañana y el tiempo que se ve desde su ventana:
7 de la mañana. Nublado y a punto de caer algunas gotas otoñales.

Cierra su diario, al que le quedan unas pocas páginas para acabarse, pero suficientes para llegar a final de año. Tengo que ir pensando en comprar un nuevo diario para el año que viene. Será un año completo, y como para la destinataria de hoy, lleno de esperanza.

Lirio blancoAl momento siguiente, se calza, se pone el chubasquero, y tras buscar a Caballero por toda la casa, lo encuentra sentado delante de la puerta de la entrada, con la correa en la boca, y moviendo agitadamente el rabo.

-“En vez de Caballero, te tenía que haber llamado Bandido.”

Caballero como asintiendo, deja la correa en el suelo y abre la boca en un bostezo que contagia a Johann. Recoge la correa, recoge el lirio blanco, al que ha atado una pequeña tarjeta, y abre la puerta de su casa. A estas horas, no espera encontrarse a nadie en las escaleras; doña Soledad estará todavía durmiendo, y sus otros vecinos seguramente han salido ya a sus respectivos trabajos.

14 thoughts on “Reencuentro con la esperanza

  1. Digo lo mismo que Mama Blogger: que bien un cafecito y tu cuento… una forma estupenda de empezar el dìa.

    Besotes!

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