Tutoría de padres: tablas de recompensa

En esta nueva tutoría de padres, que sigue al post  de los castigos infantiles, hablaremos de las tablas de recompensa o de puntos, como una manera cada vez más en auge, a la hora de corregir las conductas infantiles.

Las tablas de recompensas, de fichas, de puntos o de incentivos no es otra cosa que una herramienta temporal que ayudan a que el niño adquiera unos hábitos correctos a través de la motivación.
Repito que se trata de una herramienta temporal ya que la finalidad es que el niño consiga hacer de una cosa, una costumbre. Se trata de una técnica eficaz y sencilla.
Además, importante es también que en la dicha tabla se indiquen solamente unas pocas cosas a conseguir.

Como decíamos en el post de castigos infantiles muchos de los padres optan por el diálogo, otros por el refuerzo de las conductas correctas y otros prefieren el castigo de las conductas erróneas. Pero, ¿qué ocurre cuando no conseguimos nada?

tutoria_de_padres_castigosMediante una tabla que estará a la vista en casa, podemos analizar los progresos del niño hasta alcanzar la conducta deseada. Estas deberán ser realistas para la capacidad actual de cada niño.

Yo no era partidaria de estas tablas de recompensa. Lo intenté con l’aînée en su día por probar, hacer algo diferente y le gustó. No sé si consiguió las recompensas por la tabla o porque también detrás de toda su educación hay mucho diálogo.

  1. Diseño de la tabla de recompensas: cogemos una cartulina, -con el tamaño Din A4 es más que suficiente para empezar-, hacemos un cuadro de columnas y filas. Las columnas llevarán el día de la semana al comienzo y las filas serán las tareas por hacer o las conductas a mejorar. Si el niño es muy pequeño, podemos ayudar con una imagen. Así, podemos tener en la parte superior de la hoja, los días de la semana, y en el lado izquierda de arriba a abajo, las reglas a hacer: cepillarse los dientes, recoger los juguetes, ayudar a poner la mesa… Es conveniente tener la tabla al nivel de los niños, para que ellos vean lo que tienen que hacer (recordar) y poder poner su recompensa.
  2. Conductas a modificar/imágenes: Como he dicho anteriormente, podemos ayudarnos de imágenes. Y tenemos que dejar claro al niño qué conductas son las que hay que mejorar. Ayudaremos al comienzo al niño para explicarle porqué las cosas que les decimos tienen que ser de una manera y no de otra: “tienes que recoger los juguetes, porque sino nos tropezamos, nos podemos caer o romper los juguetes”; ” hay que lavarse los dientes porque después de comer los bichitos te los estropean”; etc…
  3. Recompensas: Cada vez que el niño haga la regla indicada, él mismo puede poner un gomet en el cuadro indicado, o usar un sello y estampar la imagen en el recuadro. Mi hija adoraba los sellos y tenía la mesa de la cocina llena de tinta… Para ella, poner un sello en la cartulina era su recompensa. Pero una tabla de recompensas conlleva una recompensa cercana: ir a montar en pony, ir al cine toda la familia, etc…

Lo bueno de esta técnica es que es el propio niño quien  se sentirá responsable de conseguir modificar su conducta, mientras va motivándose hasta llegar a la meta que hemos marcado.

En internet, encontraréis miles de tables de recompensa, ejemplos para hacer como diy, o tablas en tela para comprar. En cualquier caso, como todo lo que es la educación de un niño, tratad de hacerlo en conjunto. Haced la tabla juntos, elegid las recompensas juntos y hablad entre vosotros de cómo queréis llevar a cabo la tabla. Hacedle comprender al niño que es bueno para él, y para la buena convivencia las tres o cuatro normas que se van a cumplir. Y, ¿porqué no? haced una tabla también para vosotros. A los niños, les encantará ver que sus padres también participan.

28 thoughts on “Tutoría de padres: tablas de recompensa

  1. A mi las tablas de recompensas no me gustan, aunque creo que pueden ser útiles si son usadas ocasionalmente y cuando otros métodos han fallado.
    Creo que “hacer algo a cambio de” me da cierto reparo… por eso coincido contigo en que sea algo puntual y con recompensas mas “especiales” (sellos, paseos, salidas, etc) que “materiales” (un regalo comprado).

    Besotes!

    • Yo escuché de las tablas por primera vez con la super nanny, en esa época inicial que parecía que todo lo que hacía era perfecto. Jamás pensé que la utilizaría, pero fue una especie de prueba con l’aînée, y más en tipo juego que otra cosa. Con ella ha funcionado más el diálogo, y el poner el sello en la cartulina era más un juego que le divertía.
      Besos especiales!

  2. Voy a hacer mi propia tabla de recompensas y me voy a obsequiar con chocolate, chocolate y más chocolate. Voy a ser más buena…

  3. A mi tampoco me terminan de convencer pero dicen que funciona muy bien, llevo una temporadilla plánteandomela con el tema de dormir sola a ver si funciona.
    Bssss.

    • Puedes probar, mal no va a hacer. Simplemente hay que dejar claro que es una cosa temporal, fnucional, y explicarle bien que no es un castigo, sino que es sirve para ayudarle.

  4. Precisamente el viernes pasado la psicologa de Tsunami nos dijo que le hicieramos una ya que no gestiona muy bien las frustraciones. De momento no va mal, los primeros días el sábado y el domingo le han costado, ayer se portó sin ningún tipo de queja lo miraras por donde lo miraras.
    Hace años con su hermano también hicimos una, aunque eso fue otra historia y no siempre tenía recompensa los fines de semana. Terremoto al ser especial siempre ha sido todo mucho más complicado, pero al final llegó a funcionar, con más tiempo y trabajo que un niño normal, claro.

    • Bien usada, las tablas de puntos pueden ser un perfecto aliado a la hora de tratar pequeños problemas del día a día. Yo siempre digo que no es más que un método alternativo, secundario, y temporal. Que no sirve si no se acompaña de una buena explicación.
      Es estupendo que os vaya bien!!

  5. Supongo que no funcionan solas y al final si funcionan es porque hay otro trabajo detrás, que los milagros con los peques no existen!! jejeje

    • Exactamente!! Yo soy muy reacia a este tipo de “inventos”, no soy partidaria de premiar por algo que se supone que tienen que aprender a hacer, pero juega mucho la motivación, y éste si que es un valor que me gusta poner en alza.

  6. No me gustan. Entiendo el post….y depende del niño…pero no me gustan. En el cole de guisante lo mandan como “trabajo para casa”. Una tabla y pegatinas de caritas tristes o felices. Una al mes con un tema “recoger los juguetes”/”hacer cosas sólo”……. cada día si lo hace bien, carita feliz, si no……carita triste.
    Yo le doy las felices y le digo vengaaaaa llena la tabla :DDDDDDDDDDD

    • Ay, si te comprendo a las mil perfecciones, tienen su “aquel”, yo no soy de premiar o castigar con este tipo de tablas, lo dicho antes, hay que llevar un trabajo de diálogo y comprensión para los niños.

  7. Yo no es que sea muy partidaria de ellas pero… al final lo estoy probando para conseguir que mi hijo consiga estarse todo el tiempo sentado mientras come… es que no aguanta ni dos segundos sin levantarse y necesita aprender a relajarse un poco (es una guindilla). Así que nos pusimos 8 días seguidos con estrella en el calendario y tenia un regalo al final. Pues lo consiguió y esta semana ya no hay estrella y… sigue sentado hasta el final de la comida!!!!!! así que hemos empezado otras 8 estrellas para que se lave los dientes sin protestar (que es nuestra pelea diaria) a ver si nos va tan bien como con lo otro 😉

    • Hola!!
      Me remito a alguna de mis contestaciones más arriba, yo no soy muy partidaria de usar las tablas de recompensa, de hecho con l’aînée lo hicimos como un juego, no por premiar o castigar una conducta, pero la motivación juega mucho en esta técnica, y eso sí me gusta.

  8. Siempre me ha parecido que este instrumento tiene un lado “oscuro” que no me ha gustado nada, de hecho, algunas veces hemos descargado incluso alguna app que se basa en eso, en recompensas y al final la he desinstalado por lo mismo.
    Por un lado, entiendo que su finalidad es convertir en costumbre un comportamiento pero que pasa ¿cuándo se implanta la costumbre se acaba la recompensa? con mis hijos eso no funciona y… ¡lo entiendo! O sea, reciben un premio por hacer algo hasta que… ¿lo hacen sin que nadie se lo diga y entonces ya no hay premio?
    No le veo mucho sentido.
    Y además… ¿no es “monetizar” su comportamiento?
    Me parece “peligroso” que en casa las cosas se hagan solo si recibo un premio por hacerlas…
    Lo mismo es cosa mía pero lo que te decía… les veo un lado oscuro que no me va mucho…
    Bss!!

  9. ME encanta esta idea!!! Obviamente creo que de por si solas no funcionan…debe haber algo más en el fondo como el dialogo y la comunicación. Pero creoque es algo divertido a hacer con los peques para como tu dices, motivarlos y hacerles responsables de sus acciones y crecimiento en un tema puntual.
    Por cierto, a partir de que edad lo recomendarías?
    Besitos

  10. Hace tiempo que lo tengo en mente, pero lo estaba retrasando porque tengo que implicar a toda la familia y no sé si Peque lo va a entender bien (todavía no tiene 3 años). Pero la semana que viene me quedo sola con los dos, mis padres se van de vacaciones y mi chico no llega a casa hasta las siete, así que creo que va a ser un buen momento para comenzar.

  11. Yo no las he usado porque los míos ya son grandes , pero vamos, básicamente puede decirse que sigo esos principios , premiar los buenos comportamientos y “analizar”los malos sin castigar . A veces veo , que algunos padres castigan las malas notas con quitar al niño del deporte por ejemplo y eso no está bien , el deporte es necesario como un paseo , en vez de charlar con el niño para ver porqué saca malas notas y saber que es lo que le es dificultoso.
    Es un método más , que si se empieza hay que ser constante.

  12. Me gusta mucho la idea, yo la utilizo mucho con algunos niños del centro y lo propongo como actividad para casa, para que haganlos padres con sus peques. Con la bichito aún no lo he hecho, pero creo que dentro de poco tendré que hacerlo.

  13. Yo soy más de diálogo que de tablas de recompensa, creo que es muuucho más lento y más cansado el “proceso de cambio” pero también creo que los cambios que se consiguen tienen una base mucho más sólida. Eso sí, como en todo, no diré que “de este agua no beberé!” jejeje. Un beso guapa.

  14. Llevo un par de meses pensando en ello… De momento me resisto pero es que es taaan cansino eso de pedir que se vista por las mañanas y que se lave los dientes por la noche…

  15. mi prima la usa para el lavado de los dientes, pero porque es algo que la niña tiene que hacer sí o sí, no es tanto conseguir la recompensa sino visualizar que el hábito se ha realizado todos los días ^^

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