Aprovechó que amanecía, y que no se escuchaba ningún ruido en la calle, para coger el libro que había dejado la noche anterior sobre la mesita de noche.
Las primeras luces del día eran suficientes para no tener que encender la linterna. No entendía la manía de sus padres en que no leyera después de las nueve de la noche. ¡Ya era mayor! Además, sabía que sus padres leían hasta tarde. ¿Porqué él no podía?
La página en la que estaba describía un paisaje invernal, osos en sus madrigueras, nieve sobre los tejados…
De repente, escuchó como tocaban a la puerta. Esperó a escuchar movimiento en el cuarto de sus padres. Pero al no sentir nada, se olvidó de la llamada y siguió leyendo.
Toc, toc, volvió a escuchar. Miró hacia su ventana. El ruido procedía del exterior. Unos pájaros picoteaban la ventana para llamar su atención y poder entrar.
Este contenido, a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International Licencia.
Un pequeño relato con encanto. Tiene similitudes con un cuento que escribió mi hijo mayor hará dos años , basado en el Drago milenario de Icod de los Vinos . ¡Me encanta! ,y esta Navidad volvemos a Canarias .Nos haremos un crucero por las islas y Madeira. La Laguna me fascina!!!.
Ohhh!! Qué bien!! Canarias en navidad está bonita. De crucero? Qué bien.
Muy bonito este relato!!!
Muchas gracias! A por esta nueva semana!
Una preciosidad de relato, ¡qué bien acostumbrados nos tienes!
Es cierto que hay que leer más (yo el que más, es una de mis muchas tareas a mejorar), eso ayuda a la imaginación, acompaña, divierte…
Yo tengo un árbol inmenso en mi casa y hay pajarillos de todas clases que tienen su guarida allí (hasta que caen las hojas), incluso un pájaro carpintero vino este año.
Besicos!
Muchas gracias, Ramón, aunque este ha sido un cuento breve, jajaja, ha salido tal cual. Y eso que quería que los pájaros picotearan en el árbol de sus sueños, o de la imaginación, pero… Me sobraban palabras!
Besos especiales.
Tan delicado como siempre y además, abierto a la imaginación del lector.
¡me gusta!
Mañana publico el mío.. a ver qué te parece “jefa”
Bss guapa!!
Muchas gracias, Pilar, deseando leer el tuyo estoy!
un cuentecito muy bonito… de los que te dejan con ganas de más…
Esta semana me he escaqueado un poquito pero es que las musas me han abandonado y no tenía ganas de ná… volveré la semana que viene..jejejeje
¡Me encanta! Yo tampoco entendía por qué no podía leer después de esa hora, pero nunca unos pájaros llamaron a la ventana para poder entrar, jejeje.