Dobló la esquina
casi sin aliento. Llevaba un buen rato corriendo, y sus fuerzas comenzaban a flaquear. Por unos momentos, consiguió librarse del ruido que llevaba persiguiéndolo desde que había salido de aquella casa. Pero fue un espejismo. El ruido se mantenía, y se iba acercando.
Mantenía su cuerpo encorvado, tratando de impulsarse hacia delante; su respiración era cada vez más rápida; los temblores de la excitación primaria, habían dado lugar a pequeñas sacudidas, que, en forma de quejidos, se escapaban por su boca.
A lo lejos,
podía distinguir las luces de su casa. Le faltaba poco pero sus perseguidores parecía alcanzarle; éstos, impulsados por el afán de cogerlo y destruirlo, corrían más deprisa.
Ya estoy en casa, se dijo, mientras traspasaba la pequeña puerta cuadrada de la cocina, que daba acceso al interior.
Fuera,
escuchó los gritos de los perseguidores, transformarse en aullidos de sorpresa y decepción. Se acercó a la sala, y se recostó, todavía tembloroso a los pies de su dueño.
Detrás de él, una pluma de la gallina que les había robado a los zorros era la única prueba de su aventura nocturna.
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Que interesante ha sido tus 150 palabras de hoy, con algo de intriga, y un final inesperado y feliz jajaja
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¡Qué atrevido y a la vez qué vivo está!
Me ha encantado el final feliz! Si es que soy una romántica
Feliz semana
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Me has tenido en tensión hasta la última palabra!!!!!!!!!!
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