Intercambiar información, resolver conflictos, analizar el comportamiento o simplemente conocer las opiniones de las dos partes son algunos de los objetivos que persiguen las tutorías con los padres. Una herramienta esencial, tanto para las familias como para los educadores, que ayuda a integrar de forma coherente los ámbitos educativos escolar y familiar.
Así comienza un artículo de Eroski sobre la educación y las familias. Me ha parecido un buen comienzo para una sección que llevo meditando unas cuantas semanas, donde quiero escribir acerca de los miedos de los padres a la hora de solicitar una tutoría, o cómo afrontar lo que se les dice a los padres. En el artículo mencionado anteriormente, hablan acerca de la preparación de los padres a las tutorías, pero también de la del profesorado.
Recuerdo mi primera tutoría como profesora de francés en un colegio concertado… Creo que yo tenía más miedo a los padres, que ellos a mí. Llevaba poco tiempo en el colegio, y me mandaron una nota preguntándome cuándo podían verme. ¡Ah! Yo acababa de entrar en el segundo trimestre como suplencia a una baja. Estudié lo poco que me dejaron ver del expediente del chico, y observé como se comportaba en clase.
Cuando vino a verme la madre, me contó que que hijo estaba diagnosticado de TDAH y que le costaba seguir el ritmo de algunas materias. Pero que había observado que en francés estaba un poco más contento y abierto al estudio. La madre venía para pedirme ayuda, para ver de qué manera podía conseguir que el niño siguiera interesado en estudiar, y sobre todo, que estuviera motivado. Había tenido tutorías con más profesores, pero -desgraciadamente- todos le ponían pegas. Me ofrecí, como no podía ser menos, a ver como podía ayudar al niño en las clases, a hacerlo más participativo -era un poco tímido- y, en consecuencia, a intentar que mejorara. Al hablarlo con la jefa del departamento, me comentó que era un caso perdido. ¿Cómo puede ser?
Fue un reto, que duró unos cuantos años, ya que cuando terminé mi periodo en el colegio, la madre me pidió que le siguiera dando clase. Fue genial verlo crecer interesándose en el idioma, y mejorando su capacidad de concentración, no solamente en esta asignatura, sino también en alguna más fuerte, como lengua o matemáticas.
Como conclusión a este primer, y espero que no último post sobre tutorías, los padres no debemos tener miedo a las tutorías con los profesores. Las tutorías con la familia no deben considerarse únicamente como una herramienta para resolver conflictos, sino como una vía para intercambiar la información relevante sobre la situación del alumno en el ambiente familiar y en el escolar y analizar sus influencias. De este modo, se logra una mayor coherencia entre la educación del niño en el colegio y en el hogar, se unifican criterios y se asumen unas mismas líneas de actuación en los dos ámbitos.
Sección inspirada de las Familias Felices del Monstruo Azul.
A nosotros, aunque la peque es pequeña, nos gusta acudir a tutoria para poder ir a la par con el cole en cuanto a los contenidos que le van enseñando… de hecho me parece que nos dan muy poca información diaria sobre las actividades que hacen y las tutorias son resúmenes que te enseñan las lineas genéricas de actuación. En nuestra escuela se están planteando usar whatsapp para crear un grupo. Sería genial saber que hoy, por ejemplo, trabajan el ‘color rojo’ o con ‘arriba/abajo’ para tenerlo presente por si surgen jugando en casa esos conceptos, tenerlo en cuenta…
Como me he enrollado… ;)
Besos!
Hola preciosa!
¡Me encantan los comentarios con tantas cosas aportadas!
A mi también me parece que dan poca información en los colegios, e incluso guarderías, si una no pregunta, apenas te dicen nada, salvo que haya sido una cosa “extraña” que haya pasado. Lo del grupo de whatsapp es genial, tengo un post relacionado en las “tutorías” (que saldrá un martes de estos) que habla del beneficio de estar conectados para saber entre los padres lo que se da en clase, las quejas que puedan surgir…
Besos especiales!
Totalmente de acuerdo! Es mas, en el cole de Alfonso es la propia profesora la q nos solicita la tutoría, yo sé q aún es pequeño pero viene genial saber si el peque se comporta como en casa o no, si ls profe ve avances, etc
En nuestro colegio, los tutores tienen que tener mínimo una tutoría con los padres durante el curso. Son ellos los que piden la tutoría y nos ponen fecha. Aunque si surgen problemas, tanto el profesor como los padres pueden solicitar tutoría. Es bueno, y necesario saber como va el peque en el colegio, tanto a nivel individual de aprendizaje, como a nivel colectivo, con el resto de la clase.
Besos especiales!
Muy fuerte lo de “caso perdido”, vaya tela con algunos profes… pero ocurre en todas las profesiones, pasotas hay en todas partes.
¡Ya te digo! Además me sorprendió porque es un buen colegio, medio privado, medio concertado, con alianzas para el aprendizaje con el idioma inglés, y los profesores exigen mucho. Y es ahí, tal vez donde está el problema. Tratan a los alumnos como borregos, necesitan tener una media elevada de niños “10″, sin fijarse en los problemas. A pesar de mi buena experiencia allí, yo chocaba con algunas de las “creencias” (porque ya no se trataba de metodología, ya que me permitieron seguir la que consideré más apropiada, dentro de las pautas del colegio), y no pensaba que echando la mirada hacia otro lado, se arreglara los diversos casos entre alumnos.
Besos especiales!
Yo aun no se sobre las tutorias pero a mi me parecen muy positivas.
Me gustara leer mas entradas de este tipo.
Un besazooo
Gracias Desire,
Habrá más, tenlo por seguro. Las tutorías son una parte fundamental en la educación de nuestros hijos, porque así sabemos como van a nivel individual, y colectivo, y podemos ayudar, motivar…
Besos especiales!
Las tutorias tienen que ser un gran apoyo para todos; padres, niños y profesores con el fin de mejorar la educación, no???
Lo que me parece escandaloso es decir de un niño que es “un caso perdido”…
Cierto, las tutorías forman parte de la educación de nuestros hijos, es el enlace entre padres y maestros, para conocer el estado de nuestros hijos, para caminar juntos en lo que es la educación del niño.
Lo del caso perdido, más arriba explicaba que esa expresión me sorprendió porque es un buen colegio, con alianzas para el aprendizaje con el idioma inglés, y los profesores exigen mucho. Y es ahí, tal vez donde está el problema. Tratan a los alumnos como borregos, necesitan tener una media elevada de niños “10″, sin fijarse en los problemas.
Besos especiales!
por ahora solo he tenido “turorias” en la guarderia y con la peque de apenas 2 años, asi que nada muy relevante. Y aun asi tengo que reconocer que tenia ciertos nervios antes de ir, pero como tu dices, yo las veo como una oportunidad y algo genial para los padres. Ademas conozco yo tambien “el otro lado” (el del profesor), y sin duda la idea es hacer de estas sesiones algo constructivo y de crecimiento para padres y niños, creo yo.
Hola! Yo he tenido tutorías en ambos sitios, en la guarde al nacer la petite, porque quería saber si había habido algún cambio en el comportamiento de l’aînée, y en el colegio… Son importantes para saber cómo evoluciona el niño, tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Me parecen hasta poco la que tenemos “obligatoria” al año. Por parte del profesor, cuando he estado en esa parte, siempre buscaba la parte constructiva, y creo que de momento, las que he tenido recibiéndolas, han sido así.
Besos especiales!
Cuando mis primos eran pequeños siempre iba yo a las tutorias del cole, mi tia esta separada del padre de ellos y estaba siempre trabajando. Iba a las tutorias y tambien a las reuniones que la profesora tenia con cada padre/madre para hablar de los pequeños. Me parece muy interesante estas reuniones y por supuesto con la princesa lo hare tambien.
Besos.
Es una parte fundamental de la educación de los niños. Saber si vamos caminando en la misma dirección, profesores y padres, y saber si hay algún punto en que debamos incidir en nuestras casas.
Besos especiales!
Genial tu post!! Ojalá todos los profes se impliquen tanto como tu!
Hola!
Muchas gracias, me encanta la enseñanza, e intento hacerlo lo mejor posible. Es la base de nuestros hijos!
Besos especiales!
Cuando yo iba al cole eran los profesores los que citaban a los padres para las tutorías, aunque los padres también podía pedir cita. En casa éramos muy buenos y la verdad es que mis padres fueron en contadas ocasiones porque en el cole también estaban muy conformes con nuestro comportamiento y rendimiento y con la sesión informativa del día de la entrega de notas ya tenían todos bastante contacto.
Hola!
Como he dicho en el post y en varios comentarios, las tutorías es una parte fundamental de la educación de los niños. No es solo saber como va el niño durante el curso, sino como evoluciona en todos los aspectos, no sólo curriculares.
No sé, estas cosas me duelen. Que un niño tenga problemas para estudiar y por ello se le dé como caso perdido… Me toca muy de cerca. Mi mejor amiga de la infancia ha tenido dislexia relativamente severa y le ha costado mucho avanzar, la apartaban en algunas clases, no sé, me dolía. Y cuanto más he crecido más me ha parecido que esta gente, con quien he tratado bastante a menudo, sólo necesitan paciencia y un poco menos de sobreprotección por parte de los padres. Que le cueste más no significa que no pueda hacerlo…
Y sobre el tema del que trata la entrada (que me desvío), las tutorías no me dan miedo… al menos de momento. Creo que es una magnífica forma de saber más de un hijo y poder ayudarle desde el punto de vista didáctico. También es verdad que cuando trabajas en el ámbito educativo, la perspectiva al respecto cambia…
Estoy completamente de acuerdo con tu primer comentario, hay caso especiales, que sólo necesitan un poco más de atención. Pero en este caso, te digo que se trataba de “mantener la media” del centro… Te digo que el chaval terminó yéndose a otro colegio, y super feliz, y con buenas notas.
Sobre la segunda parte de tu comentario, eso es, una manera de conocer una faceta, la educativa escolar, que en casa muchas veces se obvia.
Besos especiales!
Wow! Conicido plenamente..al principio tenemos el miedo en el cuerpo, después de todo nosotros los profes trabajamos con los niños… Las tutorías son un herramienta esencial! Es un placer inspirarte, Marta! Besos grandes!
¡¡Gracias por pasarte!! Recuerdo mi primera tutoría como profesora con un cariño especial, menudos nervios pasé!
Marta, te confieso que tengo terror a la “era escolar” de la Muñe. Entre las diferencias culturales, las técnicas de enseñanza de por aquí, los valores que me dieron mis padres y mi carácter explosivo, creo que puede pasar cualquier cosa. He empezado a familiarizarme desde ya con estos temas para de alguna manera irme preparando, pero la verdad, me da miedo, aquí los profesores se comportan como la suprema autoridad :( nada de aceptar opiniones diferentes ni cuestionamientos, no se fomenta el pensamiento crítico…. ¡ayyyyy! Santa Paciencia.
Un abrazo desde Budapest
Ops, vaya, no sé como es la enseñanza allí, la autoridad está bien, pero no a los extremos. Y eso de no aceptar otras ideas… Me has dejado patidifusa.
Besos especiales!
Bueno, perdona que te haya dejado mis penas de comentario, jajaja. No era mi intención alarmar :)
Jajajaj, no tranquila, espero que haya profes menos “severos”, ya me irás contando… 😌
Pues ya ahora abril vamos a los “open day” para ver opciones de maternal (no sé cómo le llaman en España, es lo que viene antes del kinder-garden). La Muñe es muy pequeña aún, pero desde septiembre empieza su escolarización. ¡Buen fin de semana!
A mi me gusta ir una o dos veces al curso a hablar con la profe de la bichito, es muy peque, pero me gusta saber como es su desarrollo, como se comporta en clase, y que hace. Me parece que son esenciales en la educación de un hijo, ya que tu puedes aportar cosas a los profes y los profes a tí.
Claro, es que nos interesa y nos importa nuestros hijos!
Besos especiales!
¡Esta sección pinta estupendamente!
En nuestro caso vemos las tutorías como un vehículo muy eficaz para además de saber cómo va el niño, para conocer a la profe, intercambiar impresiones sobre los puntos de mejora y yo que soy muy preguntona, muchas veces le explico cómo hago ciertas cosas con él (en el terreno de los estudios) y le pido opinión. Eso también me ayuda a saber si lo que le estoy “exigiendo” al peque es acorde o no con el nivel de exigencia del colegio. Creo que me he hecho un lío explicando esto…
En cualquier caso, pienso que no es lo mismo ir a la tutoría sabiendo que te van a decir que tu hijo es un fenómeno, que aporta en clase, que es dinámico, que ayuda a sus compañeros, que es un líder… A que vayas sabiendo que te van a decir que esbun “zote”… Quiero decir, que muchas personas en lugar de tomar esto como una oportunidad de ayudar a sus hijos, lo toman como… Mira la bruja esta lo que dice de mi niño… Jajajajajajaja
Nosotros tenemos una tutoría por trimestre si todo va bien y una intermedia si la profe lo cree oportuno. Pero luego tenemos la vía del correo electrónico abierta todo el curso y la verdad es que nosotros la usamos muchísimo.
Perdona por lo extenso del comentario…
¡Un besote!
Hola preciosa,
Me había saltado algunos comentarios, menos mal que he revisado hoy…
Estoy de acuerdo en que ir a una tutoría pensando en que nuestro hijo va bien, aprende y se comporta correctamente, es más fácil que si fuera lo contrario, o hubiera algún punto en el que fuera más débil. Por eso es tan importante la comunicación en casa, hablar con los niños para saber como están, como se sienten, y como va su etapa en el colegio.
besos especiales!
Hola guapa! Me encanta tu nueva sección. Los míos van a la guarde desde septiembre y este martes voy a por la segunda tutoría. Para mi es básico, pues una cosa es como se comportan contigo en casa, y otra (a veces) distinta es como lo hacen en un entorno desconocido y menos seguro para ellos.
Me encantó tu mensaje. Yo tb te echo de menos… la vuelta al trabajo está siendo “durilla”. Si antes tenía poco tiempo para mi… ahora ni te cuento. De 6 a 5 volcada en el trabajo y de 5 a 9 en mis peques. A las 9 estoy k.o. y durmiendo ;) Pero bueno que te voy a contar…
Seguiré de cerca esta sección. Besitos!!!
A las 9 suelo caer yo también, jajaja, es complicado cuando estamos tantas horas fuera trabajando, y además toda la tarde con ellos. Pero es también bastante agradecido.
Es cierto que hay veces que los comportamientos caseros son distintos a los de fuera, y ahí me pregunto yo… ¿Han dejado de echar agua al sofá?
Besos especiales!