Ser #MalaMadre está de moda. Pero además de todo lo que se pueda leer en revistas o en blog, ser #malamadre es un sentimiento. Y precisamente por ello, somos madres perfectas.
¿Qué madre no ha dicho “enseguida” mientras termina de tuitear algo? O ha dejado que sea el #BuenPadre quién duche a los niños, mientras… ¿Contestamos comentarios, hablamos con otras madres virtuales o llamamos por teléfono? U… (Os adelanto que no suele funcionar) ¿no habéis intentado “engañar” a vuestros hijos una noche, en la que les habéis dicho… “Es la hora de la ducha”. Adelantar la rutina de la hora feliz, la cena, dientes, cuento y a dormir ya, porque ese día estás agotada, el padre está trabajando aún, y tú lo que quieres es acostarte ya?
O ese momento, en que para no escucharle llorar porque quiere un juguete determinado, le dices que sí, y vas al coche con un patinete, una moto y una pelota, que por supuesto, vas a terminar cargando tú por todo el parque…
Por no decir, que… Este año evito hacer invitaciones y preparar cumpleaños de l’aînée porque… casualmente… estamos de viaje.
Ya no se trata de ser #malamadre con nuestra vida virtual, sino en nuestra vida real. Desde que nos levantamos, ¡qué digo! desde que nos acostamos y ponemos la oreja para escuchar si respiran bien, o si se mueven más de la cuenta en la cama, para estar raudas y veloces a su lado antes de que terminen de despertarse y decir “ma… má”…
Desde que suena el despertador, cuando ya hemos conseguido que la pauta de sueño se mantenga hasta por lo menos el primer timbrazo, o canción ochentera, y hasta que se cumple el ciclo diario…
Vivimos por y para nuestros hijos. ¡Descansamos en el trabajo! Pero para llegar a él, tenemos una agotadora hora (o menos) en la que… Tenemos que despertar a los niños, repetirles que hagan pipí, ayudarles a vestir, darles el desayuno, que se laven la cara, que se cepillen los dientes, coger la mochila de la guardería o del cole, ¡y el babi! Convencerlos que la muñeca estará mejor en casa, o a lo sumo guardando el sitio del respectivo niño en el coche, y dejarlos felices y contentos en sus “respectivos lugares de estudio y diversión”.
Cuando tienes un segundo hijo, o un tercero, ¡y las hay que se aventuran hasta con 5! la rutina es esencial. Pero ya cuentas con más manos que ayudan, y que de mayores a pequeños, se ayudan entre ellos.
Mención aparte es la del #BuenPadre. Nos quejamos, sí, pero porque nos gusta, no porque ellos no ayuden. Aunque claro, nosotras siempre hacemos más, ya sabemos que podemos hacer más de dos cosas a la vez, y no, no es leer el whatsapp y contestar un tuit a la vez. Si el #BuenPadre no colaborara, aunque sea un poco, en todas las labores de la casa, difícil misión tendríamos. Y hace bastantes años, era así…
Se podría decir más sobre este sentimiento. Pero para ello basta remitirse al Club de las Malas Madres.
Porque… Antes que malasmadres somos madres y somos mujeres. Necesitamos nuestro tiempo, pero adoramos a nuestros hijos. Porque no seríamos una perfecta #MalaMadre sin sus ocurrencias, sin sus palabras, y sobre todo, sin sus mimos.

Genial descrito!!!
besos
Eso es!!!
He dicho!!! jejeje
Cuánta razón! Yo ya me siento así y aún no he “empezado” de verdad ;-)
Ayyy, esto de las rrss está haciendo mucho daño a nuestros hijos,jaja… Hay veces q me suena un ruidito en el móvil (aún no sé distiguir cuál es de Fb,Twitter, IG…) y pienso, no lo mires con los niños delante y zas! Lo cojo!!! En fin, esto hay q corregirlo,jeje…
Plas, plas, plas!! Aplausos por doquier!! Me ha encantado la entrada!! Besos
Jaja! Yo una temporada empecé a adelantar tanto la “hora feliz” que casi se me juntó con la merienda! Y of course, a las 5am los dos en pie y con ganas de juerga..
Como siempre genial!!!!
y aunque el #buenpadre no sea tan bueno, y a veces ni exista, tiene que haber espacio para todo, creo yo… pero claro, yo no tengo #buenoshijos, soy #malamujer a secas ^^
Anda que yo he tenido buen estreno en esto de la maternidad: #malamadre y primeriza. Que en solo 4 meses el papá de la bichilla ya me regaña porque a la niña se le ha escapado la teta mientras yo manejo el Twittter con una mano, o parece que la niña se queja un poco mientras yo me resisto a abandonar la pantalla en la que estoy enganchada a algún blog. Pero es que tantos meses de baja de maternidad encerrada en casa, si no fuera por estas distracciones, buenos momentos, risas y consejos de otras mamás con más experiencia ¡ya me habría vuelto loquita del todo!
100% cierto y 100% identificada! ;-). Muchos besos!
Qué bien lo has explicado! Parece que muchos no lo entienden…
Perfectamente dicho!! Es que no sé por qué hay que complicarlo todas somos #malasmadres y a mucha honra! ;) Deseando verte en La PARTY. Muaccc
Quanta razon!! Eso de necesitar tiempo para nosotras es esencial! Y eso lo bonito de ser #malamadre q podemos ser nosotras mismas, sin dejar de amar a nuestros peques!
Y vuelvo a repetir ya por enésima vez ¿por qué no me unido yo aun al club de las #malasmadres?? pero si parece que me describieras a mi….Buenpadre parece que ya va cogiendo el punto a esto, pero antes cuando me veía móvil en mano mi echaba una mirada…
Mira ahora mismo estoy ejerciendo de mala madre, cuenco de gusanitos y dibujos a tope para poder leer los post atrasados de toda la semana!!!!!!! jajajja.
¡Olé! Poco más que añadir :)
Pues lo has dicho todo!! un post genial :)
Pues eso, hombre!! Que no hay que sacar las cosas de contexto y punto. ;)
Estoy totalmente de acuerdo contigo Marta y comparto muchas de esas acciones que dices. Soy humana. Nada más que decir.
Muak!
Y lo que nos divertimos haciendo piña con nuestras idas de olla!!? jajaja :D
Mola ser #malamadre tal y como lo has descrito. muuuak!