La vida está llena de elecciones. Y más desde que somos madres o padres. Porque ya no son nuestras propias decisiones, sino las decisiones que tomamos por y para la vida de otra persona.
Comenzamos con cosas triviales, ¿cómo decoramos la habitación?, ¿qué es necesario comprar?, ¿cuándo hacemos la reforma del baño? Y seguimos con preguntas que marcarán el camino de nuestro hijo, ¿cómo se llamará?, ¿qué educación seguirá?, etc…
Cuando son pequeños, podemos elegir por ellos, y poco a poco ir haciéndoles partícipes de las decisiones y elecciones tomadas. Eso favorece la autonomía en los niños, ya que les ayudamos a elegir entre dos opciones, por ejemplo, les ofrecemos dos platos para hacer en la cena, y ellos eligen uno. O les preguntamos si quieren lavarse el pelo hoy o mañana…
La vida es un camino lleno de distintos senderos, ahora ve por ese camino, ahora ve por el otro… Pero cada decisión debe ser meditada. Si con nosotros mismos, damos mil vueltas a lo que es mejor para nosotros, o nuestro entorno; deberíamos hacer lo mismo hacia nuestra descendencia.

Si… las elecciones que tomamos sobre nuestros peques entrañan una gran responsabilidad. Hace varios meses que Akane empezó a demandar tomar sus propias – y pequeñas- decisiones: colores de la ropa, cenas… no nos oponemos. Está descubriendo su autonomía, su independencia… y le viene muy bien.
Besos!
Oh sí, cuando comienzan a elegir ellos la ropa que ponerse, la comida que quieren hacer e incluso a qué quieren jugar y donde es fabuloso. Se nos hacen mayores.
Besos especiales!
Peque tien mucha personalidad y toma sus decisiones casi desde recién nacido, jejejeje.
buenos días,
Pues no está nada mal, sabe lo que quiere entonces!!
Besos especiales!
la tarea de padres es difícil, nunca sabes si estás tomando la decisión más adecuada. En realidad, siempre digo que lo sabremos cuando sean adultos, en ese momento veremos en qué nos equivocamos y qué hicimos bien. Y hay veces que las circunstancias no nos dan muchas opciones. Y si tienes varios hijos, la tarea se complica. Vamos, carrera de fondo y aún así, nos equivocaremos más de una vez.
Tristemente es verdad lo que escribes, no sabremos a ciencia cierta si el camino que tomamos por ellos de pequeños, en el que les acompañamos es el correcto, o hemos cometido más fallos de los que pensamos.
Nunca nadie ha dicho que las elecciones sean fáciles, pero cuando inciden en la vida de otros, miedo!!
Besos especiales!
Si las elecciones individuales son difíciles, no quiero hablar de aquellas en las que además condicionas la vida de una persona a la que quieres tanto como es un hijo. Crean una incertidumbre difícil de gestionar.
Bss
Cierto, a eso me refiero, cuando son nuestras propias elecciones, podemos fallar o no, pero sólo en ocasiones pueden “molestar” a los demás. Cuando son las de nuestras hijas, debemos meditar mucho.
besos especiales.
Buff creo que las decisiones que van relacionadas con mis peques van demasiado meditadas!! Mira que les doy vueltas, al final va a tener razón mi pareja y soy un agobio de persona desde que soy madre! Jaja
Jajaja, yo soy más impulsiva, pero me compagino bastante bien con el padre, con lo que las decisiones complicadas, tomadas entre los dos, van bien meditadas.
Besos especiales!
Yo ahora mismo me encuentro en ese periodo de elección, elegir cole para la bichito……..que duro es elegir por los demás, lo haremos bien, tomaremos la mejor elección??
Es muy complicado, y aunque somos los padres los que le damos más vueltas a la cabeza para estas elecciones, al final, si nos equivocamos en, por ejemplo, el colegio, el cambio no suele ser tan traumático para ellos!
Besos especiales!
Bien cierto, son decisiones muy importantes. Es una de las cosas que más miedo me da, porque para los dos, pues decidimos un poco al tuntún, pero con un peque en casa, todo lo que hagas tendrá consecuencias para él.