Su mayor sueño era bailar en uno de los grandes Ballets de Europa. Tenía inteligencia para retener los ejercicios, los giros y los saltos, era la envidia de todas las niñas que empezábamos ese curso.
Sus tobillos eran fuertes, capaces de sostenerla sobre las puntas durante horas, sin ninguna queja, o mueca de dolor. Su empeine era su mejor baza.
Al acabar las clases, las pequeñas nos sentábamos frente al espejo, en silencio, mientras la directora ponía la música para que bailara.
Llevaba la música a su máxima extensión. Ella formaba parte de la música. Desde danza clásica hasta tango. Su variación con la música de Ella Fitzgerald, su gracia en el escenario, sus poses…. Todo era maravilloso.
Probó suerte en audiciones y concursos. Ganó premios, medallas, reconocimiento, sufrió por conseguir su sueño, y no lo logró.
Ahora tiene su propia academia, tiene sus propias alumnas y sigue alimentando sueños.
Conozco un caso parecido, de una amiga que sacrificó su vida por un sueño que no consiguió y lo que es peor, que su madre ansiaba más que ella. Muchas veces pienso en ellas y me prometo no querer cumplir mis sueños no cumplidos a través de los demás, sino alentarles a luchar por los suyos pero sin que se olviden que mientras luchan han de vivir.
Buenos días,
Me ha encantado tu comentario, es verdad que los sueños deben ser propios, también conozco bailarinas que estudiaban conmigo, cuya madre era esfuerzo, trabajo y tesón porque fueran las mejores y pudieran llegar a algo en el mundo de la danza.
La cuestión es… ¿Qué parte de sueño de cada una había en ese trabajo?
la clave del éxito está en no rendirse jamás, por muy duro que sea el sueño que se persiga, al final se consigue de una manera u otra.
Esa es la visión, sí señora, luchar y tratar de alcanzar los sueños. Algunas veces no se consiguen, pero que no sea por no haberlo intentado.
Sin duda luchó por su sueño,eso ya es toda una victoria. Feliz veranito!
¡Exactamente! Lo malo hubiera sido rendirse sin haberlo intentado. ¿Nos leemos en septiembre?
Nosotros no nos vamos ya, que estamos a punto de caramelo..así que aquí sigo! Besos
Oishhh, qué rápido pasa el tiempo, pensaba que aún os quedaba algo más de tiempo. No sé que se dice en estas situaciones, mmm, dulce (des)espera?
Ojalá uno de sus alumnos sí que lo consiga.
Buenos días,
Los sueños son volubles, pueden cambiar de una persona a otra, pero seguro que ese sueño sigue en la cabeza de alguna de las alumnas.
Que pena que no consiguiera su su sueño pero al menos su experiencia sirvió para algo.un besazo
Buenos días,
¡Sí! su sueño siguió vivo de otra manera. Se transmitió de ella a las niñas de la academia.
El equilibrio no va conmigo.
Buenos días,
Mantenerse sobre las puntas es fácil, lo más complicado es dar vueltas
Ohhhhh no lo consiguió!!! qué injusto es todo a veces, todo esfuerzo merece recompensa…
Besosssssss
Buenos días,
el sueño máximo no, pero no hay que dejarse llevar por la desesperación de que un sueño no se ha conseguido, ella lo consiguió de otra manera, abrió una academia, y así pudo mostrar su sueño a otras niñas y alimentarlo a través de éstos.
Pero bueno! Qué he leído varias veces el final por si mi subconsciente se inventaba ese “no”…
Lo positivo es que lo mismo lo que creía el gran sueño lo mismo habría tenido algo de pesadilla, pero eso nunca lo sabrá… Afortunada de todos modos por poder dedicarse a su gran pasión!
Buenos días,
Sí, la última frase deja lugar a lo positivo de la historia, no por no haber conseguido su sueño de bailar en los grandes ballets, se rindió, sino que mostró su arte, a distinto nivel.
Ohhhh, que penita que no lo consiguiese!!! Bueno con la academia sigue manteniendo el sueño!
Besos
Buenos días!
Como yo lo veo, no me da tanta pena, lo intentó, persiguió su sueño… Y al no lograrlo, hizo lo más parecido que tenía al alcance de su mano, montar su propia academia y enseñar su sueño para que otras lo alimenten en sí mismas.
Oh que pena que no lo lograse, pero que siguiese con su sueño y alimentando el de los demás.
Feliz verano, volvemos en septiembre no? :*
Buenos días,
Yo lo veo distinto, persiguió su sueño, lo intentó, pero no pudo logarlo, pero no se rindió, e hizo lo más parecido a su sueño, abrir una academia para mostrar su arte
El reto sigue el primer domingo de septiembre, claro!
Ojalá yo fuera constante como para perseguir mis sueños con tanto ahínco.
Un saludo!
Buenos días,
Hay veces que los sueños cambian de rumbo, perseguir uno y perderte lo demás, lo de alrededor tampoco es bueno