Anillas, el gusanito

anillas

Anillas, el gusanito

En las aguas cristalinas de un lago, se veía el reflejo de un pequeño gusanito, quien parado junto a un árbol lloraba y gemía sin parar.
¿Por qué soy tan feo?, se lamentaba Anillas, el gusanito.

Iba pasando por ahí una arañita que, sin querer, escuchó los lamentos del gusanito.

¡No estés triste, pequeño gusanito!, le pidió la arañita, Patitas.
¡Yo si que soy fea! Mis patas son muy largas y mi cabeza muy pequeña.


Pero Anillas no prestó atención a las palabras de la arañita y siguió llorando.
¿Por qué soy tan feo?, seguía preguntándose entre sollozos.

Entonces, pasaba por ahí una ranita saltarina, que se entristeció al oírlo
No llores Anillas! Tú no eres feo. La fea soy yo, que tengo ojos saltones y un cuerpo regordete, y dicho esto, la ranita Salta se fue.

Pero el Gusanito seguía llorando sin hacer caso de las palabras de la ranita.
¿Por qué soy tan feo?, se preguntaba, una y otra vez el gusanito.

Esta vez fue un caracol quien escuchó la tristeza de Anillas.
-¡No es cierto, Anillas…tú no eres feo! Yo sí que soy feo, con este tamaño tan pequeño, y además con la carga de este pesado caparazón, que no me sirve de nada, en este cuerpo tan pequeño. Y prosiguió su camino.

Pero el gusanito gemía y lloraba sin encontrar consuelo en las palabras de los animalitos que se había encontrado.

Y en eso, se escuchó el aletear de una hermosa mariposa que volaba por ahí y que se detuvo al oír el llanto del Gusanito.

¿Por qué lloras?, le preguntó la mariposa con ternura.
Por…por…que soy…muy feo, le respondió Anillas con lágrimas en sus ojitos.
¡Tu no eres feo!, fea es la manera como te miras a ti mismo, le aclaró.
Eso lo dices porque tu eres hermosa y puedes volar por los aires, le contestó con un ligero enfado.
¡No es cierto! El día que dejes de compadecerte y comiences a mirarte con el corazón verás, en esa agua, el reflejo de tu gran belleza y la de aquellos que se han acercado a ti con la humildad de su amor, le aleccionó la mariposa, Cleo.
¿Seré tan bello como tu?, le preguntó con curiosidad Anillas.
No! Serás más bello que yo…, y tras lanzar un suspiro alzó su vuelo.

Anillas se quedó pensando en las palabras de la mariposa y en todos aquellos animalitos que se le habían acercado con humildad a consolarlo. ¡Qué mal los había tratado!.
Así que el Gusanito tomó una decisión, y se dijo:
Voy a ir a buscarlos

Arrastrándose con dificultad llegó hasta la casa de la Señora Araña.
Disculpe, Señora Araña! Solo vine a decirle que usted no es fea. Usted tiene unas patas maravillosas que le ayudan a tejer su telaraña y de toda inteligencia tiene llena su cabeza… ¡Feo yo!… Que no aprecié sus palabras.
¡Gracias!, le respondió ella.

Anillas, el gusanito, volvió a arrastrarse, hasta que llegó a casa de la Señora Rana.
Disculpe, Señora Rana! Solo vine a decirle que usted no es fea. Usted tiene unos ojos hermosos y un cuerpo que hace saltar como toda una atleta…¡Feo yo!…Que no aprecié sus palabras.
¡Gracias!, le respondió ella.

Luego, se acercó hasta casa del Señor Caracol.
¡Disculpe, Señor Caracol! Solo vine a decirle que usted no es feo. Usted tiene un caparazón muy especial del que puede salir y entrar sin tener que preguntar…¡Feo yo!… Que no aprecié sus palabras.
¡Gracias!, le respondió Babosín, el caracol.

Y volviéndose a arrastrar, Anillas, el gusanito llegó al lago donde se detuvo a ver su reflejo por última vez.

Puede que sea feo, pero soy un gusanito con suerte, ya que tengo muchos amigos, se dijo orgulloso, mientras se miraba en el agua.

Al anochecer, Anillas, se acostó en árbol y como estaba muy cansado, se quedó dormido enseguida.

Al día siguiente vinieron la Araña, la Rana y el Caracol a saludar a su amigo el
Gusanito, pero qué sorpresa se llevaron, al ver que junto al lago ya no estaba el gusano feo, ahora en su lugar, había una hermosa mariposa de colores.
Fue entonces, cuando comprendieron, que el milagro de la amistad había transformado a Anillas, quien con todo su amor abrió sus alas para poder abrazar a sus buenos amigos.

Copyright © 2015 Diario de Algo Especial. All Rights Reserved.

2 thoughts on “Anillas, el gusanito

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *