Conejo blanco

Hay días que me parece que no llego a nada. Mi día a día comienza a las seis y media de la mañana. Y suele acabar a los cinco minutos de tener a las Genovevas durmiendo, allá por las nueve de la noche.

Entre el trabajo, las clases de la universidad, las tardes con las niñas, y ahora también el cuidado de la casa del abuelo, apenas tengo tiempo para tomarme un café. Pero cuidamos nuestro tiempo, para convertirlo en uno de calidad, y estirarlo lo máximo posible.

Hay tardes que no les apetece nada sacar a la perra. Porque llegamos casi rozando la hora mágica. Esa hora mágica en la que comienzan a estar insoportables, y que suele coincidir con el comienzo de la hora de duchas.

Otras tardes, que tienen la tarea del cole, solemos comenzarla, para poder tener más tiempo el fin de semana y hacer actividades relacionadas, o no, con la misma.

conejoY ya no cuento, cuando hay que buscar información para llevarla en forma de mural a clase. El trabajo se multiplica por dos… Porque… Pon tú a una niña de 3 años delante del ordenador a buscar información sobre el plan de acercamiento de la realidad: invidentes para la petite, y sordomudos para l’aînée.

No suelo llevar reloj. Hace ya bastantes años, que lo he dejado en la caja, y sólo me lo pongo en ocasiones en que lo voy a necesitar: cuando viajo en avión, cuando voy a una reunión…

Así que mi conejo blanco se desdibuja un poco, y recobra fuerza y paciencia el fin de semana, que es cuando trato de descansar, dormir y recuperar fuerzas… Claro, que también me toca limpiar la casa, barrer, pasar el polvo, hacer los baños, la cocina…

Esto…

Este contenido, a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International Licencia.

4 thoughts on “Conejo blanco

  1. Si es que le faltan horas al día cuando queremos hacer tantas cosas. Ni madrugando más ni acostándonos más tarde llegamos a todo ¿Será que tenemos demasiadas inquietudes? ¿Que nos complicamos la vida más que otras mamás?

    • Creo que sí, que queremos hacer tantas cosas, que terminamos agobiándonos. No sé, hay noches en las que directamente me voy a dormir, sin mirar el blog, o escribir.

  2. Y si tuviese más horas el día tb iríamos de cabeza…… No puede ser…..mno…..no y no. Deberíamos parar…. Parar y mirar a nuestro alrrededor…. Vivimos? No…malvivimos a causa de las prisas, la sociedad y la inmediatez.

    Un beso cielo

    • Tienes toda la razón, últimamente es un agobio. Todo tiene que ser para ya, y hay mil cosas para ayer. También hay que pensar en que podemos pedir ayuda, pero si la pedimos y no llega… Entonces el agobio pasa a enfado, jejeje. Me lio yo misma, pero sí, lo has resumido perfectametne en prisas, sociedad e inmediatez.
      Besos especiales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code lang=""> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> <pre lang="" extra="">