En esta nueva tutoría de padres quiero hacerme eco de un post publicado en el blog de Mixka, en el cual comenta acerca de las diferentes interpretaciones que se puede realizar de un incidente, o episodio entre los niños.
Os resumo: un altercado entre niños llegó a hacerse una gran “bola” ante las madres implicadas, provocando que la tutora tuviera que “poner orden” ante una situación que ya se había arreglado en su momento. Como padres sabemos que la “teoría” para una correcta resolución de conflictos en niños es la verbal, de ahí la importancia que dentro de la dinámica familiar se dé una buena comunicación.
En este caso concreto, en el que nos cuenta Vero que fue un incidente aislado, puntual, y ya corregido en su momento, nosotros como padres no deberíamos meternos. Si hubiera sido algo grave, la primera interesada en que no vuelva a ocurrir es la propia tutora, y ésta no se puso en contacto con las madres. También, si los niños no hubieran sabido resolver la discusión, aún con ayuda de la profesora, también se hubiera comunicado a los padres… Con lo cual, ¿en qué momento los padres deben mediar en los conflictos? Y sobre todo, ¿es necesario intervenir?

El tipo de comunicación que se pretende establecer se basa en el respeto mutuo, es decir, que tanto los hijos como los padres puedan expresar honestamente sus creencias y sus sentimientos sin temor a ser rechazados. Aunque no estés de acuerdo con el niño, respeta sus sentimientos; esto se puede demostrar a través del tono de voz (comunicación no verbal).
Escuchar significa reconocer los sentimientos de los niños, así podemos ayudar a que el niño reflexione sobre un problema que le está perturbando, podemos reflejar y clarificar los sentimientos del niño, para así ayudarlo a solucionar su problema. Muchas veces, los niños no necesitan que les demos las soluciones, sino sentirse escuchados, al oír el problema de su propia voz, descubren incluso la posible solución. Escuchar no es sólo actuar de registrador, sino también ayudar a poner nombre a las emciones y respaldar sus sentimientos.
Podemos intervenir, pero como ya he dicho en anteriores tutorías de padres, les ayudamos más marcándoles las distintas estrategias a seguir, pautas a conocer, etc… Preguntemos a nuestros hijos como resolverían una situación, cuando estén tranquilos, y receptivos, hablemos con ellos de las maneras eficaces, y comprensivas, exploremos las distintas posibilidades…
Una cosa que funciona muy bien es “desdramatizar” la situación. En niños pequeños, es habitual pensar que un episodio, por ejemplo, tal niño me ha quitado el lápiz, o este otro me ha dicho una burrada, es algo tremendo, una ofensa. Si conseguimos hacerles entender que puede ser un momento de enfado, y que eso nos permite resolver un conflicto como mayores, o entender la frustración del otro niño, ayudamos mucho en la resolución de conflictos.
Con lo que, resumiendo, podemos mediar en asuntos de nuestros hijos, sí, claro, pero con sentido común, indicarles las pautas para solucionar sus propios conflictos, pero nunca, meterse en medio, a no ser que seamos solicitados. (como por ejemplo una pelea continua, donde el tutor no sea escuchado, y llame a los progenitores para llegar a una solución).
Este contenido, a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International Licencia.
Como muy bien dices los padres, en ocasiones, deberíamos abstenernos de intervenir. Un paso del crecimiento y la maduración es aprender a resolverlis conflictos.
Y es tan importante. Me lo parece a mí, o ahora oigo más la frase de “resolución de conflictos”?
Buenos días!!
Poco mas que añadir… somos ejemplo para los peques, así que nuestra actitud es fundamental.
Besotes!
Ciertamente, somos el ejemplo, no nos olvidemos.
Besos especiales!
Me parecen geniales todas las pautas que nos has dado en este post!Un beso.
Muchas gracias, poco a poco vamos aprendiendo cosas que es bueno compartir con los demás. Besos!
Me encantó leer tu post Marta, como todo lo que escribes lleno de sentido común y sensibilidad. Me apunto tus sabios consejos ahora que comenzamos el cole para llevarlos a la práctica.
Un beso muy grande y muchísimas gracias por compartir tu conocimiento y experiencias.
Hola guapa!!
Vamos a por un nuevo curso!
Buen post Marta, a veces no sabemos que hacer en determinadas situaciones y tratándose de nuestros hijos podemos meter la pata y mucho creyendo que le hacemos un bien solucionando las cosas por ellos y es al revés…
Besossssssssss
Sí, hay veces que debemos dejar que sean ellos los que resuelvan la situación, aconsejándoles a lo sumo.
Cuando leo estas cosas pienso: la que se me viene encima!!!!
No mujer!! No te asustes aún, que esto son casos puntuales
Enorme post que todos los padres deberíamos tener en la cabecilla de la cama y releer antes de acostarnos.
Nada que añadir.
Perfectamente explicado. Comparto pensamiento como madre y como maestra.
Un abrazo y gracias por tan buena lectura!
Fundamental lo de desdramatizar!!!!! Es que no sirve de nada “azuzar” a los niños sino intentar quitarle importancia, doy por hecho que los tutores se tienen que percatar de cualquier “abuso” o bronca. Y los niños tienen la suerte de que los enfados se les olvidan en poco tiempo.
Me encanta! a veces nos olvidamos que somos nosotros los adultos y debemos comportarnos como tal… un besazo
Aquí entonó un poco el mea culpa, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, de verdad, me parece lo más coherente y lo mejor para ellos, pero tengo que reconocer que al primer “conflicto” que Leo ha tenido con un niño yo salté.
Tal vez hubiese sido mejor desdramatizar desde un primer momento, cosa que intente hacer después, pero no lo pude evitar.
En resumen, que me enrollo mucho, que tienes toda la razón, pero que no es fácil…
Yo creo que si, como bien dices, la tutora non se pone en contacto contigo es porque, o bien se ha solucionado, o bien non tiene especial trascendencia. En tal caso pienso que los papas no debemos meternos o lo único que haremos es perjudicar a los peques.
Lei en un libro, donde ponian este ejemplo: Estan peleando dos pequeños paises y llega una super potencia a querer mediar….
Hay veces que los padres hacen flaco favor “protegiendo” a sus hijos.