Una casa es algo más

De pequeña, recuerdo reír mucho en el jardín. Jugar con los perros, y hacerles mil perrerías. Comer salchichitas junto a un amigo de la infancia. Y ya de mayor, probar las chuletas, y devorarlas, con mojo picón casero.

Levantarme con el “kikiriki” del gallo del vecino, abrir las ventanas y que el Teide y el sol saludaran.

Recuerdo un cartón lleno de pegamento en el morro de mi perra boxer, demasiado curiosa por conocer porqué a los ratones les poníamos un poco de queso en ese cartón. O algún ratoncillo saltando, y por ende, no dejándome dormir, dentro de la papelera, alta y lisa.

Recuerdo la piscina, nadar, meterme, salir, saltar, jugar con la pelota, trepar a los árboles, esconderme detrás de las esquinas… Recuerdos de infancia en una casa grande, llena de gente.

Y ahora… Esa casa, la casa de mis ilusiones lecheras, la casa de mi padres, casa terrera o chalet y miles de metros de jardín, podía ser la que usara para pasar la infancia de las Genovevas…

Tras varias semanas estudiando el proyecto, cambiando cosas, haciendo gestiones, y pasando las tardes allí, y los fines de semana también… Tras llamadas con el arquitecto, tras visitas del arquitecto, tras estudios del arquitecto… Ayer por la tarde, me dieron la noticia de que la casa está crítica. Hay una raja que va de lado a lado de la casa. Pero no es tanto la estructura de la casa, sino el terreno.

La cimentación es mala, nefasta, es terreno arcilloso, y en esta ciudad, llueve mucho. Con lo que… Las soluciones son varias, pero ninguna adecuada.

La casa de mis padres no es mía. Ni de mis hermanas. Es de mi padre. Yo me comprometí con él en que la cuidaría, que la arreglaría en la medida de lo posible. Pero es imposible para mi economía.

Y eso me fastidia. Porque es la casa familiar. Es donde todas hemos vivido. Donde hemos crecido. Sé que no es más que una casa, pero es la casa. La que hizo construir mi padre cuando comenzaba a ejercer la medicina. No es ya un par de paredes, y otras tantas habitaciones, ni tan siquiera el jardín con los perales y los limoneros, es el recuerdo, el sentimiento.

Ahora… Tengo un sentimiento de tristeza porque aunque la arregle, y me gaste un dineral, puede que no pueda quedarme con la casa, ya que cuando mi padre acabe su tiempo de descuento, la casa será de tres personas. También tengo un sentimiento de rabia, porque durante mis treinta años, mi hermana mayor ha vivido a la sopa boba en ella. Sin hacer ningún arreglo por su cuenta. Cualquier cosa que ha arreglado ha sido con el dinero de mi padre, y porque era necesario. Tengo un sentimiento de pena por no poder darles una infancia al aire libre a mis hijas, porque no van a poder subirse a los árboles como yo hacía, o saltar por las ventanas para ir a pillar a la hermana, o jugar en todo el jardín a los tesoros escondidos, o hacer una tienda de campaña con los sillones y mesas de jardín.

Porque siempre he querido vivir allí. Y aunque esa ilusión estaba disminuida, porque no podía, he de reconocer que me emocioné al pensar en que podría disfrutar del clima lagunero, el poder ir a pie a todas partes, el tener el colegio a tiro de piedra…

Ahora, pediré un informe del estado de la casa, tras la recomendación del arquitecto, y a ver que puedo hacer.

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25 thoughts on “Una casa es algo más

  1. A ver que es lo que puedes hacer con la casa, aunque debe de ser muy triste no poder arreglarla y que después la tengas que compartir con tres personas…
    Ya nos contarás que te dice el arquitecto.
    Un abrazo.

    • El problema es la cimentación, suelo arcilloso que no se trató hace 40 años. Y así la casa se partió… Hay arreglo, claro, pero muy costoso. Y no sé si merece la pena, para que luego mis hermanas la vendan… Ellas piensan en el futuro, no en el ahora… Tristemente.

  2. ojalá, ojalá te den alguna solución y podáis disfrutar de la casa como tanto deseas… me he imaginado tu infancia y yo también querría eso para mis hijos.. deseo de todo corazón que salga bien y podáis cumplir vuestro sueño… un besazo

    • Hay soluciones pero costosas en tiempo y costosas económicamente. Yo quiero, buscaría lo necesario donde hiciera falta, pero la casa no es mía. Sólo una tercera parte, y cuando mi padre ya no esté… Dos contra una, en un futuro… No pinta bien.

    • Sí, es el problema de las herencias, de que ellas están en un plan vital distinto al mío, y cosas técnicas de la casa… Pero bueno, paciencia y poco a poco, seguro que consigo ir solucionando las cosas.

  3. Si yo fuera tú hablaría con tu padre y tus hermanas desde ya, explicándoles el proyecto y comprando su parte… Personalmente no me metería en unas obras gastándome dinero si después esa casa va a ser de tres a partes iguales: creo que es lío asegurado con tus hermanas….

    Desde luego estoy de acuerdo contigo en que una casa es ideal para criar a los hijos!

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    • Todo lo relacionado con la casa es hablado con mi padre, él sigue siendo el dueño, con lo que no tengo problema con eso, pero si es verdad que con ellas será más largo de explicar y seguro que de entender también. Auguro una herencia complicada…
      Besos especiales.

  4. Bueno sigue intentándolo a ver…..q rabia lo de la cimentación….y el dichoso dinero.
    Pero tb te digo una cosa, si es viable adelante y si no……a veces nos aferramos mucho a “recuerdos materiales”, que seguro q son preciosos pero no necesarios para ser feliz ni para dar a tus hijas una vida genial (q seguro que ya lo estás haciendo)
    Un abrazo y ya nos contarás novedades! ;)

    • Sí, lo sé. En parte me da rabia por eso, porque parece que la única que tiene recuerdos de esa casa soy yo. Y también porque una de mis hermanas ha vivido allí a la sopa boba durante 30 años… No ha hecho ni un arreglo, y además se manda a mudar a la primera de cambio… Eso no se hace. No, no y no.
      Besos especiales!

  5. Jo, y tus hermanas no quieren saber nada de la casa? Yo reconozco que nunca he sido de tenerle demasiado apego a las cosas materiales. Mus padres vendieron la casa donde como quien dice nací, y viví durante 23 años y ni me inmuté cuando se vendió. Sin embargo la casa del pueblo en La Rioja, tengo también esas sensaciones que tú cuentas. Miles de recuerdos de la infancia que me hacen a veces sonreír, otras llenarme de nostalgia, me recuerda a mis abuelos, que ya no están, y a los que tanto adoraba. Ahora que en un momento dado mis padres y tíos se plantean venderla, es muy vieja, me lleno de pena, y entiendo esos sentimientos de los que hablas.

    Siempre he dicho que las propiedades compartidas no dejan de ser una lacra y motivo de discusión muchas veces, pero… Es lo que hay, supongo.

    Espero que sea cual sea el camino que tome la cosa, todo acabe como deseas.

    Un besito. Voy a ver si me pongo al día con tu blog que no me da la vida Marta…

    • Tía, es más largo y complicado de explicar que lo que he contado, pero me fastidia la actitud de una en concreto que después de vivir en esa casa durante 30 años, se va y deja todo hecho una mierda. Ya no te cuento que me echó de mi propia casa cuando me vine a vivir aquí… En fin, que me estoy calentando mucho con este tema, porque además, parece que maten a mi padre antes de hora, que sólo piensan en el dinero.

  6. Es cierto que una casa es algo más y a eso se le llama hogar.
    Un hogar no es una casa, son tus recuerdos y esos los llevas puestos, siempre.
    Las Genovevas los están fabricando ahora y lo importante no es si el jardín es mayor o es menor, lo importante es que tú estás en ellos.
    Lo demás es accesorio, de verdad aunque el corazón no quiera darse cuenta y se aferre a esos recuerdos que son los tuyos.
    Bss guapa!!

  7. La verdad es que suena idílico poder ver crecer a las niñas allí, pero no puedes gastarte dinero en esa casa si no es para ti.

    Yo te diría que se la comprases a tu padre y luego poquito a pic la fueses arreglando, pero invertir dinero en un sueño para que luego tenga que dividirse entre tres…

    Lo siento, pero para estas cosas soy muy práctica, me gusta soñar, pero la realidad es la que es

  8. Y ¿por qué no le compras las partes a tus hermanas? así la casa sería tuya. Yo te entiendo perfectamente, soy también muy mucho de raíces, y recuerdo cuando fallecieron mis abuelos, que ese piso lo pasó a comprar uno de mis tíos, me morí de pena, porque en esa casa me había tirado largas horas con mis abuelos. Pero el día que entré, y lo había reformado de arriba a abajo, me dejó sin aliento, porque no había rastro de la esencia de ellos.

  9. Ojalá puedas solucionarlo del mejor modo para vosotros. Vivir en esa casa es tu sueño, pero que complicado tener que invertir tu tanto dinero para luego no disfrutar al 100% de ella… ojalá podáis arreglarlo, tus hijas la disfrutarían tanto verdad?

  10. Pues aquí me tienes en la cama llorando niña……. Y jodida por tus palabras, tus sentimientos y por no poder saber que hacer ni ayudarte….. Y jode… Me jode.

    Me gustaría saber que dice ese informe….. No se quizás sea una locuras……mpero a veces los deseos se cumplen….. Sueña con todas tus fuerzas……. Hagamos algo Marta nose…… Algo…… Yo dejé perder la casa de mis abuelos……. Y siempre me he arrepentido…….

    Un beso y no desesperes

  11. Qué pena que un sueño sea tan difícil de realizar, y es que cuando hay intereses de otras personas de por medio…
    No sé si has valorado las opciones de comprársela a tu padre ahora y cuando él ya no esté, lo que tendrás que repartir con tus hermanas es el dinero que le quede pero la casa sería tuya entera. O al contrario, comprarles a tus hermanas su parte, aunque claro, no sé de cuanto dinero estoy hablando y seguramente es mucho hablar…
    Pase lo que pase con esa casa, espero que al final, de alguna manera, encuentres la solución para que las Genovevas la disfruten. Yo que soy una sentimentaloide entiendo perfectamente los sentimientos que te provoca ese hogar.

  12. Cuanto lo siento, deber ser doloroso porque es donde has crecido y disfrutado. Cuando mi abuelo murió nos dejó la casa de verano que tenemos, pero a mi padre no le gustaba ese clima y quería venderla. Yo era pequeña pero recuerdo ese sufrimiento porque lo había pasado tan bien allí!!

  13. A la casa de mi madre le pasó algo similar, porque el terreno sobre el que está es arcilloso y con el tiempo y el agua se estaba haciendo ésa raja famosa… como solución se optó por excavar y hacer una especie de zapata con sus refuerzos en la zona más afectada. Es una solución que ha funcionado los dos últimos años y la casa se ha salvado, aunque quizá dentro de otros 20 habrá que replantear…
    ¡Son tantos los recuerdos! Nosotras despertábamos con el pavo real del tío, nuestro vecino de enfrente.

  14. Jo, maja, es que tuviste una infancia de lujo :) Lo de las casas entre hermanos es un rollo. Si puedes llegar a un acuerdo bien pero si no… ¿Y si compras una casa que sea parecida?

    Bueno, al final, todo es dinero y más dinero… ¡Qué rollo!

  15. ¡Ay, Marta! Tus sentimientos hacia los recuerdos que te transmite esa casa son auténticos , pero hay situaciones en que requiere de visión práctica. La casa aunque la arreglaras no será para tí en el futuro , no cuentas con dinero para ello , tienes dos hijas y no puedes embarcarte en un proyecto tan costoso . En mi opinión , tienes que tomar una decisión práctica y dejar los sentimientos al lado porque al no tener fácil solución y no depender sólo de tí , estás algo atada. Si el arreglo lo haces tú, deberías de llegar a un acuerdo previo para que la casa la disfrutes tú , y si no es así , entonces el arreglo debería ser pagado entre todos los que van o son dueños de ella por igual.
    No te aflijas por ello , los recuerdos seguirán contigo . Hay que optar por la solución menos dañina ,emocionalmente hablando y esto sucede bastante a menudo.
    Un abrazo!!

  16. Cariño, te entiendo mucho. Tengo tres tíos solteros que viven en una casa en el pueblo, al lado hay otra, también de ellos, antigua, enorme, que está que se cae, pero es preciosa y arreglándola quedaría de ensueño. Hace muchos años mi chico y yo nos planteamos comprársela, para arreglarla y vivir allí, pero una de mis tías dijo que esa casa era de todos sus sorbinos y que se repartiría cuando la heredásemos.
    Yo no quería apropiarme de la casa, quería comprarla, y les dí la opción de darles el dinero a ellos o a mis primos (ya que parecía que eso era lo que más le preocupaba), pero no hubo forma.
    Lo que más me duele es que, obviamente, esa casa ya me ha dejado de “interesar”, nos hemos comprado una parcela en el pueblo y algún día nos haremos una casita de campo, así que cuanod mis tíos fallezcan (espero que dentro de muchos años), no tendré dinero para comprarle esa casa a mis primos, y se perderá, y a lo mejor en vez de restaurarla, quien la compre la tira y hace una nueva (que es mas barato y más cómodo), y me dará una pena enorme cada vez que pase por delante de ella.
    Espero que tengas suerte con la casa y que tú, las Genovevas y su padre podáis disfrutar de ella.

  17. yo ya he dejado de pensar en las casas de la infancia, cambian mucho según los habitantes, la esencia al final solo está en nuestra memoria, así que siempre será mejor buscar algo nuevo ^^

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